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Oración a San Gosberto

San Gosberto fue un hombre fiel creyente del cristianismo, luchó por sus pensamientos, creencias y porque siempre se cumplieran sus tareas y propósitos de manera correcta. Debido al enorme sufrimiento que estuvo sometido por parte de los paganos, San Gosberto recibió el título de mártir. Se desconoce con exactitud si era santo de los suecos, no solo por los problemas de traducción del alemán, sino porque en distintos registros de su biografía aparecen nombradas las tres ciudades.

Su nombre secular era Simón, nació alrededor de los años 800 d.C, en la ciudad de Sajonia, una provincia perteneciente a Germania. Su vida en el clero empezó a muy temprana edad, sobresaliendo por su fuerte vocación a orar. Le fue ordenado el título de obispo por el arzobispo Ebbo de Reims y Angar, con el objetivo de asignarle una misión en Suecia, San Gosberto fiel a su devoción acepto su misión.

San Gosberto se dirigió a Malaren donde logró establecer la sede, muy cerca de Estocolmo. Poco tiempo después de establecerse en localidad, empezaron las pugnas contra los paganos, quienes estaban en total desacuerdo con que se situase una Iglesia Católica en esa región. Los pobladores se reunieron, y tras varios ataques y protestas continuas obligaron a San Gosberto a huir en el año 845.

Luego de su retirada, ya como obispo San Gosberto se encargó de la sede en Osnabruck, una ciudad Alemana, donde se le atribuyen varias obras por el bien de los pobladores, se conoce que parte de las limosnas que recolectaba iban destinada a comprar comida para dar a los más necesitados. San Gosberto murió en el año 874.