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Oración a San Germánico

San Germánico fue un mártir de la iglesia católica quien vivió durante el siglo II en una región del continente asiático que en la actualidad pertenece a Turquía; en su rápido paso por la tierra abrazó con tal amor y tal convicción la fe cristiana que cuando fue encarcelado y condenado a muerte por su fe, sin miedo aceptó su martirio, feliz de poder morir por causa de su amor a Cristo.

Son muy pocas las informaciones que se tienen sobre san Germánico, apenas se sabe que nació en la primera mitad del siglo II, probablemente e Esmirna, una ciudad de Asia que en la actualidad se encuentra en Turquía. Recibió las enseñanzas cristianas probablemente de San Policarpo quien era su maestro.

En aquella época se encontraba en la cabeza del imperio Antonino Pío. Germánico era muy joven, un adolescente apenas, cuando fue arrestado a causa de su fe junto con otros cristianos y condenado a morir devorado por fieras. El procónsul romano, le insistía a Germánico que rechazase su fe para salvar su vida que estaba aun comenzando, ante lo cual, Germánico valientemente respondió que no deseaba conservar la vida entre hombres tan descarriados.

La leyenda cuenta que el muchacho se armó de valor y se paró de frente a las fieras, provocándolas incluso para que lo atacaran. Al ver el valor cristiano la multitud se maravillo y quedaron asombrados. Probablemente esto sucedió entre los años 155 y 167. Después de morir san Germánico, fue ejecutado su maestro san Policarpo.