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Oración a San Felix I

Félix I fue el papa de la iglesia católica N° 26, cuyo mandato al frente de la iglesia romana se extendió desde el año 269, hasta el año 274. Félix se encargó de comenzar el rescate para las reliquias de los santos mártires cristianos, durante esta época se construyeron basílicas sobre catacumbas donde se celebraban misas así como ceremonias especiales en honor a los santos mártires. Su fiesta se celebra el 30 de diciembre, recordando el día de su muerte.

Félix nació probablemente a finales del siglo II, en Roma, se presume que creció en un hogar cristiano a pesar de que las informaciones sobre los primeros años de su vida son confusas.

El día 5 de enero del año 269 fue consagrado como Sumo Pontífice para ser el sucesor de Dionisio. Algunos documentos de la época evidencian que Félix I, al igual que sus antecesores, luchó contra las herejías y doctrinas contrarias a la iglesia; destaca particularmente la existencia de una carta donde  se comprueba la intervención del papa para la deposición de Pablo de Samósata, quien era un sacerdote con francas ideas sobre doctrinas contrarias a la trinidad y al Cristo, lo cual había sigo establecido en el Sínodo de Antioquía del año 268.

El papa Félix inició el rescate de las reliquias de los mártires y las ceremonias especiales para rendirles honres. A él también se le atribuye un decreto donde establecía que las misas debían celebrarse sobre las tumbas de los mártires, aunque probablemente se refiere a la costumbre de realizar una ceremonia de Santo Sacrificio en privado en las cercanías de las tumbas de los mártires en las criptas de las catacumbas. La celebración de la Sagrada Liturgia se realizó en las basílicas e iglesias, y durante este período muchas de estas construcciones se edificaron sobre las catacumbas.

El papa Félix falleció el 30 de diciembre del año 274, y su cuerpo fue sepultado en la catacumba de san Calixto como era costumbre.