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Oración a San Expedito para alejar enemigos

Oración a San Expedito para alejar enemigos

San Expedito, por tu intercesión libra y aleja mi alma y cuerpo de la seducción y la tentación del maligno, de toda persona llena de maldad, de envidiosos, de resentidos y toda persona que no gusta de practicar y alimentarse de bondad, amor y caridad, detén al enemigo que siempre está al acecho con sus acciones impregnadas de malas intenciones, impide que su maldad se apodere de mí, de mis seres queridos y de mis posesiones, acaso el mal tendrá poder sobre la bendición que proviene de lo alto en el cielo.

Glorioso San Expedito, pon tu mirada en mí todo el día y toda la noche, desde la plenitud en la eternidad tienes el poder de obrar en favor de todo aquel que te suplica con fe; hazme invisible a la mirada y la acción del enemigo, ponte además como escudo impenetrable en medio de mi enemigo y mi ser; cuanto más habré de soportar el acecho de mi enemigo sin nadie que venga en mi auxilio, acaso tu poder no procede de la omnipotencia divina, San Expedito ven pronto mira que mi enemigo está cerca, llévame a tu lado y aleja toda presencia del mal.  

Venerado San Expedito, acompaña lejos mi enemigo, ese que a mis ojos es invisible, acaso habrán fuerzas del mal que puedan escapar de tu mirada, líbrame y aleja de mí hechiceros, brujos, adivinadores, todo ocultismo, toda acción que se origina en los abismos que con sus acciones oscuras y de mala fe, persiguen siempre el mal, la destrucción y la desgracia; como pudiera descubrir el mal que mis ojos humanamente no pueden ver, San Expedito no te apartes de mi lado.

Cubre la mirada de la maldad, mantenme lejos, inmoviliza sus manos para no sufrir daño, su lengua para que no me acuse, San Expedito no te ausentes, acaso seré capaz de ganar la batalla en contra de un enemigo tan poderoso, silencioso y astuto, intercede ante el Creador para que por tus méritos, yo adquiera la gracia y tranquilidad de saber que no estoy solo ante mi enemigo sino que siempre estaré asistido y envuelto por el poder divino en manos de la santidad de San Expedito.

Amen.