Saltar al contenido

Oración a San Euno de Alejandría

San Euno de Alejandría es un santo mártir de la iglesia católica, quien vivió durante el siglo III de la era cristiana. Su martirio tuvo lugar en el imperio romano durante la persecución de Decio; su historia se narra junto a la de San Julián y San Besa. Al igual que tantos otros mártires católicos, Euno es ejemplo de devoción y fe en todo momento, aun cuando su devoción sería la causa por la que lo ejecutarían.

Sucedió en Alejandría, posiblemente alrededor del año 250. Se desconocen los primeros años de vida de Euno antes de su martirio. Posiblemente era un cristiano convertido, proveniente de una familia muy humilde. En su juventud comenzó a trabajar al servicio de un hombre muy influyente llamado Julián, quien también era cristiano y desde hace años padecía una artritis gotosa que le impedía el movimiento de las manos y las piernas. Euno y otro criado asistían a su patrón Julián en gran parte de sus actividades.

En esta época, el imperio romano se extendía hasta Alejandría de Egipto, y era gobernado por Decio, quien había dado órdenes de perseguir y ejecutar a todos los cristianos que no renunciaran a su fe.

La historia del martirio cuenta que el propio Julián pidió a sus empleados que lo llevaran cargado en una silla, para presentarse ante el juez. Julián se mantuvo firme en Cristo y aceptó su religión, de la misma manera lo hizo Euno (quien a veces también es llamado de Cronión). No obstante, el segundo criado renegó de su fe católica y adoró a los dioses paganos.

Entonces, Julián y Euno fueron condenados. Los ataron a unos camellos para conducirlos por toda la ciudad, y en frente de la multitud los azotaron y flagelaron, ya moribundos los quemaron en la hoguera. Era el año 250 aproximadamente.

Ambos personajes fueron reconocidos como santos mártires, su memoria se recuerda el 27 de febrero. Tienen culto local en varias regiones de Egipto.