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San Eulogio de Córdoba

San Eulogio de Córdoba

San Eulogio de Córdoba

San Eulogio de Córdoba es un santo de la iglesia católica quien vivió durante el siglo IX. Fue un siervo dedicado al servicio religioso de espíritu noble y bondadoso, que aun en los violentos tiempos de persecución contra los cristianos por parte de los musulmanes, se dedicó a fortalecer la fe y entrega de los mártires, siendo el mismo ejecutado por su fe.

Eulogio nació alrededor del año 800 en la ciudad de Córdoba, en medio de una familia de distinguida posición. Desde su infancia fue educado en la fe cristiana, y para su juventud, Eulogio ya había decidido que quería ser sacerdote. Comenzó sus estudios en el colegio de la basílica de San Zoilo, y más tarde se trasladó a la escuela monasterio del abad Speaindeo, un religioso famoso por su disciplina y santidad.

En este monasterio Eulogio conoció a su gran amigo, Pablo Álvarez, quien más tarde escribiría su biografía. Tras su ordenación como sacerdote se dedicó a predicar y promover la fe entre las demás comunidades monásticas vecinas, hasta el año 848 cuando debió viajar a Francia, en una travesía llena de dificultades pues existía en movimiento una rebelión contra Carlos el Calvo por parte de Guillermo de Septimania. A pesar de que se desvió para continuar su viaje por la Aquitania, Eulogio no consiguió  pues se encontró con más conflictos sociales.

Fue entonces cuando el obispo Gilesindo de Pamplona, recibió a san Eulogio en su parroquia, y este se dedicó a visitar los monasterios pirenaicos para dar a conocer las obras culturales cristianas y occidentales.

San Eulogio se dedicó a la redacción de varias obras donde exaltaba la fe y el sacrificio del martirio como una vida perfecta de entrega a Cristo. Estos textos resultaron muy apropiados para los tiempos de persecución en los que vivían.

Eulogio se opuso a las enseñanzas de los musulmanes que gobernaban la provincia de Hispania, y alentó a muchos otros cristianos a hacer estas declaraciones, en lo que se constituyó un movimiento martirial mozárabe. Fue encarcelado en el 850 junto a las santas Flora y María a quienes alentó en su martirio.

En el 851, Eulogio salió en libertad, pero con la llegada de Muhammad I al trono, las medidas en contra los cristianos se intensificaron. Eulogio debió escapar varias veces, mientras continuaba su predicación y exaltación de la entrega de los mártires. Fue capturado a principios del año 859, juzgado y ejecutado el 11 de marzo de ese mismo año.