Saltar al contenido

Oración a San Eugenio III

Eugenio III fue el papa N° 167 de la Iglesia Católica, en el periodo comprendido entre los años 1145 al 1153. Es conocido por ser uno de los más grandes pontífices y de los que más sufrieron. Fue nombrado como Sumo Pontífice en un momento en que nadie quería desempeñar este cargo, puesto que las funciones eran consideradas difíciles y peligrosas. Durante casi todo su pontificado no estuvo presente en Roma. Tuvo mucho poder e influencia en todos los asuntos eclesiásticos y políticos en Europa. Su memoria se recuerda el 8 de julio.

Eugenio III nació en Pisa en el año 1080, su nombre secular era Bernardo Paganelli di Montemagno, perteneciente a una familia de la aristocracia de Pisa, ciudad donde realizó sus estudios. Su trayectoria en el clero fue muy amplia, nombrado canónigo de la Catedral de Pisa en el año 1106 y a partir del año 1115 fue certificado como subdiácono. Ocupó el cargo de administrador de la arquidiócesis de Pisa entre los años 1133 al 1138, luego en ese mismo año entró en la Orden cisterciense del monasterio de Clavaral. Además, recibió grandes órdenes de parte del Papa Inocencio II, quien primero lo nombró sacerdote en el año 1137 y en el año 1140 como Abad del monasterio de San Anastasio de Roma.

Fue elegido pontífice el 27 de febrero del año 1145, cuando aún era monje de Claraval, y  coronado el 4 de marzo del mismo año. Eugenio III era considerado inocente y muy sencillo, esto trajo consigo el rechazo de Bernardo, quien protestó luego de su elección, aunque luego se aprovechó de estas cualidades. Durante su pontificado, concedió muchas jurisdicciones contrarias al orden de la disciplina eclesiástica, librando de la libertad episcopal a monasterios, de la metropolita a algunos obispos, y de la primacial a varios arzobispos; trastornando la jerarquía eclesiástica y llevando a la impunidad de crímenes.

Eugenio se dirigió a Francia en el año 1146. Desde allá dirigió una caballería con el fin de defender los Santos lugares, y contó con el apoyo del Rey Luis VII de Francia y el emperador  Conrado III y asignó a San Bernardo como predicador, de lo que se conoció como la Segunda Cruzada, aunque no tuvo el éxito que esperaba. Tiempo después, Eugenio tomó malas decisiones que llevaron a consecuencias de desastres, rebeliones y saqueos en Roma, en los que fueron afectados palacios, iglesias y monasterios.

Su pontificado contó con algunos éxitos, ya que instituyó en las academias los grados de bachiller, licenciado y doctor; construyó un palacio con hermosos pórticos cerca del Vaticano que se conoce como la Iglesia de Santa María la Mayor, con el fin de embellecer Roma. El Papa Eugenio III falleció el 8 de julio del año 1153 en Tívoli, Italia, y fue enterrado en la Basílica de San Pedro en el Vaticano.