Saltar al contenido

Oración a San Esteban VIII

Esteban VIII, fue el papa N° 127 de la Iglesia Católica entre los años 939 al 942. En su legado intentó enseñar los principios del Evangelio a las personas de gran poder de Occidente y Oriente. Como su predecesor, trató de solventar el problema existente entre Alberico de Spoleto, hijo de Marozia y su padrastro el rey de Italia, Hugo de Arlés, pero durante todo su pontificado siempre estuvo sometido a Alberico, como sucedía con los papas antecesores y su madre Marozia.

Esteban VIII nació el 14 de julio del año 939, su lugar de nacimiento se cree fue en Roma, aunque se educó en Alemania. Dentro de su vida en el clero, fue cardenal y presbítero de los Santos Silvestre y Martín. En su papado, participó en las revueltas ocurridas en Francia, ayudando al rey Luis IV de Ultremare, que se enfrentaba a Hugo el Grande, hijo del rey Roberto I de Francia.

Esteban VIII fue de Gran ayuda en la insurrección de los súbditos francos, debido a que secundó a la dinastía carolingia con su gran poder, utilizando la excomunión como método para obligar a los nobles a ser fieles al rey Franco Luis de Ultremare.

A mitad de su pontificado el papa Esteban VIII, no se presentó más en público,rumores de esos años aseguran que fue a raíz de encontrarlos cómplice de una conspiración, y que por venganza le cortaron la nariz e hicieron tantas heridas en su rostro que lo desfiguraron.
Este hecho se les imputa a los enemigos alemanes, los cuales se levantaron en contra del pontífice por estar bajo protección de Otón, mandatario de aquel Imperio. Sin embargo, el hecho no aparece registrado por ningún escritor reconocido de esa época. Sus últimos días de vida fueron alrededor de octubre del año 942.