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Oración a San Eliseo

San-Eliseo

San Eliseo fue un conocido profeta entre el pueblo hebreo, su labor se ubica entre los años de 850 y 800 antes de Cristo. Se considera que San Eliseo fue el sucesor del profeta Elías durante el período de gobierno de los reyes Joram, Jehú, Joacaz y Joás. Su nombre es de una raíz hebrea que se puede traducir como “Dios es mi salvación”, además se le considera como uno de los Padres del Carmelo.

San Eliseo nació en medio de una familia de agricultores en la región de Abel-mehola. Los escritos lo describen como un hombre fuerte, con gran destreza y calvo. En una ocasión cuando se encontraba arando la tierra dirigiendo a los bueyes con las yuntas, Eliseo fue llamado por Elías quien lo tomó como si fuese su hijo, quien cargaría la herencia de sus profecías.

La vida y obra de este profeta está enmarcada por una serie de eventos y hechos sobrenaturales que escapan de la comprensión humana, son misterios que revelan milagros de conocimiento o poder, que se cumplieron por la voluntad de Dios. Comenzó a ser profeta desde finales del reinado de Acab hasta el reinado de Joás. Todas sus obras y hechos, hicieron de Eliseo una gran figura de considerable influencia en la vida del pueblo de Israel. Una de sus más grandes hazañas fue la destrucción de la caza de culto a Baal, creencias paganas las cuales condenó y criticó fuertemente.

El trabajo de Eliseo a través de sus obras, era el de manifestar la autoridad del profeta en medio del pueblo de Israel como una autoridad enviada por el Dios viviente. Su vida fue larga, repleta de experiencias enriquecedoras desde el punto de vista práctico y espiritual. Falleció durante el reinado de Joás, en medio de un pueblo que reconocía su trabajo y sus enseñanzas.

Oración a San Eliseo

San Eliseo, invoco tu sabiduría para que guíes mi caminar, guíes cada paso mientras dure mi peregrinar por este mundo, acaso no vendrás en mi ayuda sabiendo que soy miserable y necesito tu poder de intercesión; no esperes en mi te pueda ofrecer mérito alguno, ni busques obra de bondad en mi ser, ven y toma toda la miseria, el pecado, la maldad y la falta de amor, no tengo más que ofrecerte excepto que nunca he amado como lo enseñó el Creador, ven San Eliseo trasmite a mi ser tu bondad, tu capacidad de perdonar y obedecer.

Venerado San Eliseo, ayudame a ganar las bienaventuranzas eternas para las cuales fui creado; te consagro y encomiendo cada miembro de mi familia, todos mis seres queridos que son regalo de Dios para nuestro bien; San Eliseo, atiende esta súplica con prontitud, acompaña mis pasos por este mundo, acaso no vendrás, sabiendo que en la plenitud de la eternidad donde moras, todo los recibes por gracia y por tus méritos ganados desde la tierra, 

San Eliseo, intercede por mi todos los días hasta que sea llamado a la presencia del Padre; tú que gozas de la gracia de ver y tener de cerca al Creador y su corte de ángeles, toma mi vida, mira mis necesidades materiales y espirituales, dale descanso a mi cuerpo cansado, aliviana el peso de mi existir en este mundo con todo lo que impide mi realización y el logro de mis metas y planes; hasta cuando sere capaz de soportar las inclemencias de este mundo solo sin tu ayuda, San Eliseo ven sé pronto en atender mi oración.

San Eliseo concédeme la perseverancia y la constancia en las virtudes, dame la fortaleza que no puedo hallar en este mundo, aumenta mi fe como tú creíste y fuiste recompensado con bienes que jamás pasan; quien mas podria guiarme con tal sabiduría y autoridad para el bien que tú que has alcanzado la santidad y el premio eterno, ponte a mi lado en cada momento donde el fracaso y la desgracia se presentan y parecen controlarlo todo; hasta donde mi ser habrá de soportar con paciencia sin perder la esperanza.

Amen.

Mensaje de San Eliseo a los católicos

San Eliseo nos deja 4 simples pautas para llegar a la luz cuando nos llegue el momento:

  • Estar dispuestos a dejarlo todo por seguir la llamada.
  • Procurar encarnar el doble espíritu: Oración y apostolado.
  • Ser siempre fieles a nuestro Maestro.
  • Procurar el bien de todos nuestros hermanos.