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Oración a San Domiciano de Melitene

San-Domiciano-de-Melitene

San Domiciano, conocido también como Dominicano de Melitene, fue un obispo procedente de Anatolia quien vivió durante el siglo VI, se esforzó por la conversión de los cristianos, en especial de los persas, aunque sin éxito. Su culto se celebra el 10 de enero.

San Domiciano nació aproximadamente en el año 564 en la región de Armenia Superior o Armenia Menor, que hoy en día corresponden a Turquía, y que se ubican en la región de la Anatolia llamada como Asia menor, por ser la península de Asia limitada al norte con el mar Negro y al suroeste por el mar Mediterráneo.

Se formo como religioso y fue designado para obispo de la diócesis de Melitene, una ciudad al este de Capadocia. Además, Domiciano fue consejero del emperador Mauricio, de hecho, se dice que estaban emparentados, y como tal fue el designado especial para diversas misiones diplomáticas en nombre del emperador.

Resalta especialmente la misión de evangelización en Persia, el emperador Mauricio le encargo a Domiciano la tarea de convertir a los persas. San Domiciano fue ante Cosroes, el rey de los persas, sin embargo, los esfuerzos resultaron infructuosos  no logrando la conversión a la religión cristiana.

Luego de esta misión, San Dominciano regresó a Persia, dónde permaneció en Constantinopla en su cargo de consejero espiritual de emperador, y a su vez seguía a cargo de la diócesis de Melitene. Así permanecería hasta su fallecimiento el 10 de enero del año 602.

Fue sepultado en la iglesia de los Apóstoles en Constantinopla, donde se le ofrece culto local como santo. Más tarde, sus reliquias se trasladaron a Melitene.