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Oración a San Clemente Romano

San Clemente I, conocido por otros nombres como Clemente Romano o Clemente de Roma, fue el religioso católico quien vivió a finales del siglo I; por su labor pastoral en vida se ganó el título de Padre apostólico puesto que se dedicó a predicar, fiel y perseverante, las obras de Jesús y sus apóstoles.

También, fue electo como obispo de Roma, siendo reseñado en la lista de obispos de Ireneo de Lyon como el tercero después de los apóstoles.  Su episcopado, cuya duración es aproximada según las referencias consultadas, parece haber transcurrido por 9 años, durante el gobierno de los emperadores Galba y Vespasiano.

Pocas referencias se tienen sobre los primeros años de vida de san Clemente. Según los relatos, este santo conoció en vida a los apóstoles Pedro y Pablo, con quienes tuvo una relación personal y fue su seguidor. Por san Pedro fue ordenado como sacerdote, y junto a san Pablo emprendió la fundación de algunas iglesias.

Clemente fue electo como el tercer papa de la iglesia católica alrededor del año 88. Por aquellos tiempos, levantamientos y crisis políticas y sociales, amenazaban la fe cristiana de ejercicio libre. Durante su episcopado, se dieron levantamientos contra los católicos, en ciudades importantes como Corinto, ante lo cual San Clemente redactó textos y cartas, llamando a los cristianos a la obediencia y recordando la fe de los apóstoles de Cristo y sus obras.

Su muerte aparece relatada en el año 97, en medio de la historia de un martirio. Por órdenes del emperador Trajano, San Clemente habría sido expulsado a la península de Crimea, donde realizaba trabajos forzados junto a otros cristianos destellados, a los cuales fortalecía y consolaba predicando la fe. Otra leyenda cuenta que san Clemente murió ahogado en el mar, atado a un ancla por sus verdugos.