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Oración a San Castrense

San Castrense

San Castrense es un santo de la iglesia católica especialmente conocido entre los cristianos de África; a consecuencia de su fe cristiana sufrió persecuciones y exilios luego de las invasiones de los Vándalos. Logró salvar su vida  y llegar a Italia donde fue obispo de importantes diócesis, conduciendo a los fieles con esmero al camino de Dios. Además, se dice que tenía dones y realizaba prodigios. Vivió durante el siglo V.

Se desconoce la fecha de nacimiento de Castrense, así como datos sobre sus primeros años de vida. Castrense fue un cristiano dedicado al servicio religioso, llevo una vida de contemplación y observancia, probablemente fue monje y llegó a ser consagrado como obispo de Cartagine, que actualmente se encuentra en Túnez (África).

Cuando el Rey Genserico invadió estas tierras con su ejército de vándalos, el obispo Castrense y otros sacerdotes fueron arrojados al mar en un barco viejo, sin velas, remos ni timones, con la intención de que perecieran ahogados. Sin embargo, por intervención divina, los religiosos llegaron sanos y salvos a la costa italiana, cerca de Nápoles.

En seguida, Castrense continuó trabajando en la iglesia de Italia, llegó a ser obispo de Castel Volturno y de la diócesis de Sessa. Se caracterizó por sus consejos, su predicación activa, y su actitud protectora para con los fieles. San Castrense era un hombre con extraordinarios dones, se cuenta que en una ocasión realizó un exorcismo a un hombre que estaba poseído por un demonio, así como también, calmó una tormenta que amenazaba con hundir un barco con muchos pasajeros.

Con fama de santo en vida, san Castrense falleció en Sessa, Nápoles en el año 450, algunos relatos dicen que fue martirizado. Su devoción se extendió por toda la región de Campania, y en varias partes de África.