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Oración a San Bonifacio VIII

Bonifacio VIII fue el papa de la iglesia católica N° 193, quien estuvo en el mandato durante los años 1294 y 1303. Este pontificado, en contraste con el breve anterior, se caracterizó por firmeza y severidad en sus decisiones, el pontífice tenía un carácter fuerte y decisivo, promulgó varias leyes y reformas sobre los tributos, las que llevaron a conflictos con el reino de Francia, y en materia religiosa, estableció algunas celebraciones. Su memoria se recuerda el 11 de octubre.

Bonifacio VIII, cuyo nombre de cuna era Benedicto Caetani, nació alrededor del año 1235 en la ciudad italiana de Anagni, miembro de una familia influyente. Inició su formación en Boloña, donde aprendió leyes, convirtiéndose en un reconocido jurista. Seguidamente, optó por continuar su camino en la religión católica, llegó a ser canónigo en varias sedes episcopales.

Bajo el mandato del papa Martín IV es designado como cardenal diácono de San Nicolás, hasta 1294; luego el papa Nicolás IV lo nombra cardenal presbítero de San Silvestre y San Martín.

Tras la renuncia del papa Celestino V, a pesar de las diferencias entre el colegio cardenalicio, todos estaban de acuerdo en que el sucesor debía ser alguien con los méritos y la preparación suficiente. El primer candidato, Matteo Rosso Orsini, rechazó el cargo, siendo electo en segunda votación el cardenal Benedicto Gaetani, quien toma el nombre de Bonifacio VIII, el 24 de diciembre de 1294.

Como primeras medidas, Bonifacio VIII suspendió los decretos de Celestino V, restableció la sede del papa en Roma. Inquieto por la presencia de la figura del ex papa, ordenó su encarcelamiento en el castillo de Fumone que pertenecía a su familia. Este acto fue rechazado por la orden franciscana.

Bonifacio VIII fue un hombre altamente capaz, erudito y con experiencia, sin embargo, algunos juzgan su carácter de inflexible y severo. Por la inflexibilidad de sus decisiones, enemistó con la corona de Francia en la figura de Felipe IV, quien suspendió el financiamiento de los Estados Pontificios por parte del clero francés, hecho que provocó su excomunión por Bonifacio VIII, y en represalia, Felipe IV lo encarceló en Anagni en 1303.

Las protestas populares llevaron a la liberación del pontífice, quien regresó a Roma, donde falleció a los pocos meses. En este pontificado se instituyó la primera fiesta del jubileo (1300), primer año santo, y se comenzó la recopilación de la tercera parte del Liber sextus.

El papa Bonifacio VIII falleció el 11 de octubre de 1303.