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Oración a San Bonifacio IV

San Bonifacio IV fue el papa de la iglesia católica N°67, cuyo mandato se extendió desde el año 608 hasta el año 615.  Durante este período, Roma continuaba en una época de tensiones sociales, políticas y económicas, en medio de las cuales Bonifacio IV conquistó importantes logros para la iglesia católica, tales como la reforma de templos paganos para su consagración al cristianismo, y el establecimiento de lazos con la iglesia de Inglaterra. En el martirologio romano, su memoria litúrgica se recuerda el 25 de mayo, en otras referencias la fecha de su celebración corresponde al 8 de mayo.

Bonifacio IV nació aproximadamente en el año 550, en Mársica, una comunidad de la región de los Abruzos en la Italia central.  Se hizo religioso y se trasladó a Roma, donde fue ordenado como diácono bajo el mandato del papa Gregorio I, y desempeño el cargo de dispensador, es decir, un funcionario de la iglesia encargado de la administración de los bienes patrimoniales.

Tras el fallecimiento del papa Bonifacio III, nueve meses después se consagró como su sucesor a Bonifacio IV el 15 de septiembre del año 608. Entre las primeras acciones de su mandato, el papa contando con el favor del emperador Focas, consiguió reformar el Panteón de Roma, que había sigo edificado por Agripa para los dioses romanos Júpiter, Venus y Marte, en un templo para honrar a la santísima Virgen María y a los Mártires cristianos. Este fue el primer templo dedicado a dioses paganos que se reformó para el cristianismo. Cerca de 28 reliquias de santos mártires se trasladaron de las catacumbas al altar mayor de dicho templo.

También, Bonifacio IV recibió al primer obispo de Londres, Mellitus, en Roma, para discutir asuntos referentes a la joven iglesia de Inglaterra que apenas comenzaba a nacer. Participó en varios concilios en Roma sobre la vida monástica y él mismo papa Bonifacio IV transformó su casa en un monasterio para los benedictinos.

En dicho período, aún persistía una situación crítica en Roma, con hambruna, enfermedades y calamidades que afectaban seriamente la ciudad como consecuencia de los acontecimientos de los años anteriores. En los últimos años de vida, el papa Bonifacio IV vivió en un retiro monástico, falleciendo el 8 de mayo del año 615.