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Oración a San Benedicto III

oracion a san benedicto iii

Benedicto III fue el papa de la iglesia católica N° 104, ocupando la Santa Sede durante los año 855 y 858. Su pontificado estuvo marcado por momentos difíciles tanto para la iglesia así como para la sociedad Romana, recién electo fue usurpado su puesto por el antipapa, fue encarcelado y humillado, hasta que finalmente consiguió ser defendido y devuelto a su sede; mostrando su piedad y buenas intenciones perdonó a sus verdugos; también luchó por defender al cristianismo de los sarracenos. Su memoria se recuerda el 17 de abril.

 Benedicto III nació probablemente en Roma a finales del siglo VIII. Se conoce poco de su infancia y primeros años. Se sabe que desde joven se interesó por la educación, la teología y las lenguas. Se hizo religioso y rápidamente se convirtió en un funcionario ilustre, virtuoso, reconocido por su sabiduría y erudición. Fue electo para ser el sucesor del papa León IV.

En aquel entonces, era regla obtener el consentimiento del emperador para la consagración del papa. La misión que llevaba la decisión de la elección de Benedicto III fue corrompida por las intensiones del cardenal de San Marcelo, Anastasio, quien se armó con el apoyo de los emperadores Lotario y Luis para sentarse en la silla de San Pedro, y mandar a prisión a Benedicto III.

El pueblo y el clero indignados, condenaron a Anastasio como antipapa, y se mantuvieron firmes en su lucha hasta lograr que Benedicto fuera devuelto a su puesto, siendo finalmente consagrado el 29 de septiembre del año 855. Seguidamente se convocó un sínodo, donde se condenó la actitud de Anastasio, pero el papa Benedicto III, como muestra de su piedad, le permitió recibir comunión como los laicos.

Benedicto III también se preocupó por el conflicto con el reino de los francos, que influenciaba directamente a la iglesia y la mantenía en opresión. Escribió a los obispos francos varias cartas, para que abrieran los ojos ante las miserias que estaban sucediendo.

Igualmente, se interesó por fortalecer la fe, ordenando la construcción y restauración de varias iglesias que habían sido destruidas durante un incendio en Roma en el año 847, tras la invasión de los sarracenos. Falleció el 17 de abril del año 858, fue enterrado en la Basílica de San Pedro.