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San Basilio, Mártir

San Basilio, Mártir

San Basilio es un santo de la iglesia católica, fue presbítero y mártir durante el siglo IV de la era cristiana. Su misión como pastor de la iglesia fue combatir las herejías de los arrianos, y ofrecer oposición a los emperadores romanos, que amenazaban a los fieles, para que aún en tiempos difíciles, las iglesia católica pudiese resistir los ataques del mundo pagano.

Se conoce poco acerca de los primeros años de vida de san Basilio. Posiblemente nació a comienzos del siglo IV en la región de Ancira. Creció en el seno de una familia cristiana, y desde su juventud se unió a los trabajos en la iglesia local, donde se formó como sacerdote y presbítero. Según parece, san Basilio fue discípulo de san Marcelo, y recibió de este la ordenación sacerdotal.

En aquella época, la comunidad cristiana de Ancira se encontraba bajo la amenaza de los arrianos que amenazaban la estructura política y social con sus doctrinas herejes. Basilio se encontraba como sacerdote en la iglesia de Ancira, y su mayor trabajo fue proteger a los fieles y ofrecer crítica y oposición a estas doctrinas que pretendían usurpar la verdadera fe.

Su maestro, San Marcelo, había sido desterrado por el emperador Constancio, y en su lugar, la sede había sido ocupada por un arriano, también de nombre Basilio. Entonces a nuestro santo, Basilio católico, le correspondió luchar por los intereses de la iglesia y de los fieles en la diócesis en contra de estos gobernantes.

Durante el año 360, los arrianos lograron apoderarse del territorio de Ancira, y de inmediato tomaron represalias contra San Basilio, a quien le prohibieron de asistir a sus funciones en la iglesia y en las reuniones religiosas. Oponiéndose a estas conductas arbitrarias, san Basilio no se separó de sus deberes, y con el apoyo de los fieles de la comunidad, continuó con sus labores evangelizadoras.

Poco tiempo después, el emperador que subió al trono fue Juliano, un apóstata que renegaba de los cristianos, entonces se inició un período de persecución, con castigos, encarcelamientos y martirios. Mientras, Basilio continuaba luchando contra el sistema político y social de Ancira. Fue el contexto perfecto para que sus enemigos lo denunciaran, lo acusaron de cristiano y traidor, de incitar al pueblo a rebeliones en contra de los dioses paganos y del imperio.

San Basilio, pese a las amenazas, se mantuvo firme en la fe hasta el último momento de su vida. Fue torturado, colgado de las muñecas, rasgada su piel con garfios, encarcelado en una prisión, donde finalmente falleció por las torturas, en el año 360.