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Oración a San Augusto Chapdelaine

San Augusto Chapdelaine

San Augusto Chapdelaine es un santo mártir de la iglesia católica, quien vivió durante el siglo XIX. Fue miembro de la Sociedad de las Misiones Extranjeras de París, así se embarcó en una valiente misión evangelizadora a China que logró conquistar el corazón de muchos fieles para el cristianismo, sin embargo, fue denunciado y martirizado a consecuencia su labor misionera.

Augusto Chapdelaine nació en el año 1814, en la comunidad de Coutances de Francia. Sus padres eran cristianos, y su familia muy numerosa en hermanos, todos se dedicaban a las labores del campo en su pequeña granja.

Desde temprana edad Augusto recibió educación cristiana, así fue desarrollando el deseo de convertirse en religioso, era un joven piadoso y generoso. Trabajaba en la granja de la familia para ayudar con la manutención del hogar. Tristemente, perdió a dos de sus hermanos, y esto hizo que la familia resolviera vender la granja y buscar algo menor. De esta manera, Augusto pudo confesar su deseo de ser sacerdote, así que ingresó al seminario y se recibió en el año 1843.

A los pocos meses de su ordenación, Augusto fue nombrado párroco de su localidad, donde trabajó con esmero y devoción para promover la evangelización entre los residentes; todos los fieles lo apreciaban.

En el año 1851, el padre Augusto conoció la obra de la Sociedad de las Misiones Extranjeras de París, y de inmediato se sintió atraído por esta labor. Su primer trabajo fue embarcarse a China, donde llegó en 1852 a la comunidad cristiana de Kuang-Si. Durante varios años el padre Augusto predicó en medio de amenazas e incertidumbre, soportando malos tratos y calamidades, sin embargo, esto solo fortalecía su voluntad de servicio.

En 1854 fue arrestado, tras ser denunciado ante el gobernante local por los familiares de un cristiano al que había bautizado. El mandarín se mostró compasivo y liberó al Padre Augusto luego de unos  días, pero dos años más tarde, con la llegada de un nuevo gobernante, las persecuciones se intensificaron.

En 1856 el padre Augusto fue denunciado y capturado, junto con otros siervos cristianos. Se le interrogó sobre su misión y su fe, y con valentía se confesó sacerdote, evangelizador de Cristo. Estas respuestas firmes llenaron de enojo a sus jueces, quienes ordenaron apalearlo.

Lo golpearon tanto que perdió la audición, y luego lo dejaron encerrado. Pero milagrosamente, el padre Augusto se recuperó en pocos días, así que volvieron a acusarlo de brujería. Lo condenaron nuevamente a trescientos golpes en el rostro, perdiendo varios dientes y con fractura de la mandíbula.

Los fieles cristianos intercedían por la liberación del sacerdote, así que el juez estableció como fianza una suma de dinero muy alta que los devotos no  pudieron pagar. Entonces, el padre Augusto fue condenado a muerte. Lo decapitaron en febrero del año 1856.

El padre Augusto Chapdelaine fue canonizado en el año 2000, en una ceremonia junto a otros 119 mártires de China, por el papa Juan Pablo II. En los años bisiestos se celebra el 29 de febrero.