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Oración a San Arcadio

oracion a San-Arcadio-Martir

San Arcadio fue un mártir de la iglesia católica que vivió durante el siglo II o III, sin poder precisar con exactitud la fecha, en la región de Mauritania que hoy en día corresponde a Argelia. Murió a causa de su fe como uno de los mártires cristianos víctimas de la persecución del emperador Diocleciano.

Los relatos que cuentan la historia de San Arcadio parecen un tanto adornados con una fama poética, y carecen de precisión en la localización temporal de los hechos, probablemente para enfocarse en la valentía del mártir que mantiene su fe aun sobre la amenaza a su vida.

Según parece sucedió en Cesárea, capital de Mauritania, una región localizada al norte de África. San Arcadio era miembro de una familia cristiana de buena posición social. Sin embargo, en aquellos tiempos el emperador Diocleciano lanzó un decreto en contra de los cristianos, todo aquel que profesara esta fe sería asesinado.

Así, bajo esta orden cruel, los soldados entraban a las casas del pueblo, martirizando a hombres y mujeres que se negaban a rendir culto a los ídolos paganos. Cuando Arcadio supo de esta terrible situación, viajó para esconderse en las montañas de la persecución.

No obstante, cuando los soldados llegaron a su casa y no lo encontraron, tomaron como rehén a un familiar para obligar a Arcadio a presentarse.

Sabiendo de esto, san Arcadio se presentó ante el tribunal, ofreciéndose a cambio de la libertad de su familiar. Este fue liberado, y el juez le aseguró a Arcadio que le perdonaría la vida si adoraba a dioses paganos. Ante tal oferta, el santo se mantuvo firme en su credo, rechazando cualquier incitación a negar su religión.

Cruel e inhumanamente, san Arcadio fue descuartizado vivo, ante los ojos de la multitud del pueblo paganos. Estando a punto de morir se viró hacia la gente para exhortarlos a abandonar sus creencias falsas y adorar al único Dios verdadero. Luego falleció, era aproximadamente el año 304.

Las personas quedaron admiradas ante el valor del mártir. Piadosos cristianos le dieron santa sepultura y comenzaron a honrarle como un santo.