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San Aproniano

San Aproniano, Mártir

San Aproniano es un santo de la iglesia católica reconocido de esta manera por sufrir el martirio luego de su conversión al cristianismo; este era un guardia romano que participó en la aprensión de otro Santo mártir, Sisinio, y cuando llevaba a este cristiano a los tribunales, recibió una señal del cielo que lo hizo tener temor de Dios y creer en la fe católica y cristiana. Su historia de conversión se sitúa a comienzos del siglo IV.

Aproniano era un ciudadano romano que seguía los cultos paganos de aquella nación, probablemente nació en la segunda mitad del siglo III. Se desempeñaba como guardia y carcelero romano, participando en las persecuciones y detenciones de los cristianos en dicha época.

Su historia de conversión es más una leyenda de la que se tienen escasos datos. Según parece, Aproniano era el carcelero encargado de llevar al mártir San Sisinio ante los tribunales para presentarlo al prefecto Laodicio. Cuando se encontraba en esta ruta, Aproniano tuvo una revelación, una voz del cielo le decía “Venid benditos de mi Padre y recibid el reino de Dios”.

Al escuchar esta revelación, Aproniano creyó en Jesús y recibió el bautismo inmediatamente, es probable que de la mano del propio San Sisinio, quien luego fuera ejecutado.

Aproniano también se reconoció como cristiano y confesando su fe al Señor, fue condenado a la pena de muerte y martirizado en el año 304 aproximadamente. En el martirologio romano su memoria se recuerda en fecha del 2 de febrero.