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San Agripano

San Agripano, Mártir

San Agripano es un santo de la iglesia católica, de origen español, quien vivió durante el siglo VII; llegó a ser obispo de una diócesis francesa en la que transformó y recuperó la fe del pueblo, dedicándose a la lucha contra las herejías. Sin embargo, adversarios paganos pusieron fin a su vida asesinándolo en un viaje de peregrinación, por ello se le recuerda con la palma del martirio.

San Agripano nació en España, probablemente a finales del siglo VI o comienzos del siglo VI. Tomó el camino religioso, estudió en Roma y se consagró como sacerdote. Durante el pontificado del papa San Martín I, en el año 649, Agripano fue consagrado como obispo de la diócesis de Le Puy-en-Velay, una comunidad francesa.

Durante un año, San Agripano como obispo se dedicó a instituir y defender la fe cristiana en dicha región, convirtió a muchos paganos, y luchó contra las herejías de los arrianos y de los elvidianos.

En el 650 emprendió un viaje a Roma para algunos asuntos eclesiásticos. En el viaje de regreso, San Agripano fue emboscado en la región de Anicio (actualmente Chiniac, Vivarais), unos paganos idólatras lo capturaron y lo decapitaron.

Para la sede de Puy en Francia, fue designado como sucesor el Obispo Dolcidio, quien trasladó los restos de San Agripano a la Iglesia Local de San Esteban; más tarde las reliquias se llevaron a la Colegiata de Saint Agreve, nombre que recibió el pueblo donde San Agripano fue asesinado. Se recuerda su memoria en la iglesia católica el 1 de febrero.