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Oración a San Adriano Abad

oracion a San Andriano Abad

San Andriano Abad, también conocido como Adrian de Canterbury, fue un religioso de origen angloafricano, quien perteneció a la Abadía de San Agustín en Canterbury, un sitio de peregrinaje al sudeste de Inglaterra.

San Adrian nació en una región al norte de África. No se tienen detalles de los inicios de su vocación religiosa, sin embargo, se sabe que era abad del Monasterio Niridanum o Nisidanum, ubicado en la isla de Nisida en las proximidades de Nápoles. Por sus virtudes religiosas y el trabajo y devoción que demostraba el papa Vitaliano quiso nombrarlo como Obispo de Cantebury a la muerte de Desudedit en el año 664.

No obstante, san Adriano, no se sentía digno de tal cargo y sugirió que el electo fuese Teodoro de Tarso. Ambos viajaron a Inglaterra, Teodoro como obispo y Adriano como su consejero en la diócesis de Canterbury. En este viaje partiendo desde Roma (año 668) san Adrian fue detenido por funcionarios de Clotario III, como sospechoso de ser parte de una misión secreta del emperador bizantino Constante II, por lo cual, solo Teodoro pudo continuar el viaje, llegando a Inglaterra en el 669. Dos años después, san Adriano sería puesto en libertad.

El ahora arzobispo Teodoro, designó a Adriano como abad superior del monasterio de San Pedro, que pasaría luego a llamarse abadía de San Agustín, situada en Canterbury.

San Adriano se dedico a enseñar la palabra religiosa en griego y latín, convirtió a la Escuela de Canterbury en un centro de referencia de aprendizaje inglés, además fundó muchas escuelas en diversas regiones de Inglaterra de donde salieron santos, misioneros y personajes muy importantes para la promoción de la fe.

San Adriano abad falleció el 9 de enero del año 710 en el monasterio de Canterbury, siendo sepultado en la iglesia de dicho monasterio.

Oración a San Adriano Abad

Señor, Tú que llenaste de un celo apasionado a San Adrián por anunciar tu Amor, manifestado en el Corazón de tu Hijo Jesús y en el Corazón de María, su Madre y Madre nuestra.

Le diste fortaleza tan grande que lo llevó a derramar su sangre como testigo de tu Amor.

Te pedimos, por su intercesión, nos concedas también a nosotros contemplar, vivir, anunciar y ser testigos de tu Amor.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Amén

Oración a San Adrián de Canterbury

Tú, Señor, que concediste a San Adrián el don de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también nosotros, por intercesión de este santo, la gracia de que, viviendo fielmente nuestra vocación, tendamos hacia la perfección que nos propones en la persona de tu Hijo.

Que vive y reina contigo, por los siglos de los siglos.

Amén