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Oración a San Adeodato I

Adeodato I fue el papa de la iglesia católica N°68, su pontificado ocupó el período entre el 615 y el 618. Roma se encontraba en medio de terribles catástrofes que la golpeaban política, social y económicamente, el pueblo, cansado y agotado de estar bajo un imperio bizantino distante, solo contaba con la figura del papa para su auxilio y consuelo. A pesar de todas las tragedias que amenazaban aquellos días, Adeodato I se mantuvo sereno y firme, siempre en auxilio de los fieles, de hecho, se afirma que realizó milagrosas curaciones de lepra y otras enfermedades que en la época eran epidemias. Su nombre significa “dado por Dios” y su memoria se recuerda en fiesta litúrgica el día 8 de noviembre.

Adeodato nació e roma, a mediados del siglo VI, justo en el período en el que Roma atravesaba las terribles invasiones de los pueblos germánicos. Su padre era un subdiácono de la iglesia romana de nombre Esteban, y Adeodato I siguió el camino religioso e ingresó al monasterio benedictino de Santo Erasmo en Roma.

En el mandato del papa Gregorio I, altos cargos de la iglesia católica habían sido conferidos a los monjes, por su disciplina y observancia, además porque existían muchas divisiones y desobediencia en el clero. Es probable que en estos puestos importantes en la iglesia, Adeodato I se posicionara como un siervo prometedor, lo que hizo que fuese electo papa el 19 de octubre del año 615, luego de 40 años de servicio como religioso.

En esta época  el papa Adeodato I consintió devolver algunos cargos religiosos al clero, exigiendo a cambio una vida de oración más intensa y de estricta disciplina. Socialmente, Italia estaba en manos de los lombardos, mientras que Roma y otras partes del territorio, dependían del emperador de Oriente, Heraclio, quien había depuesto a Focas. Sin embargo, ninguno de estos gobiernos respondía con el auxilio que el pueblo necesitaba, la ciudad se encontraba en medio de desastres, carencias, hambruna y enfermedades, en las que la iglesia era la única ayuda y consuelo.

En el 616 resurge una plaga en Roma y en el 618 aparece una epidemia de lepra. El papa Adeodato en socorro de sus siervos, se mantuvo firme en oración y al servicio de los enfermos y los pobres, se describen numerosas curaciones realizadas por este papa solo con tocar las heridas con sus labios. También en el mes de agosto del 618, la ciudad es sacudida por un terremoto.

La iglesia en la figura del papa Adeodato I continuó auxiliando a los necesitados con consuelo, atención y servicio, sin embargo, el papa falleció el 8 de noviembre del 618.