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Oración a San Adelardo de Corbie

San-Adelardo-de-Corbie
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San Adelardo o Abelardo de Corbie (752-826) es un santo católico conocido por ser un abad franco que vivió entre los siglos VIII y IX. Este monje creció en medio de una familia de la nobleza pues su padre era el Conde Bernardo, quien a su vez era nieto de Carlos Martel y sobrino del rey Pipino, estando entonces emparentado con Carlomagno, eran primos. Su infancia y su juventud la vivió en medio del lujo de la corte real, pero a pesar de gozar de tantos privilegios, siempre sintió un vacío en su vida, faltaba algo que lo llenase.

Fue así como en el año 773 ante la sorpresa de sus familiares, San Adelardo decide emprender el camino religioso y con tan solo 20 años de edad se marcha a un monasterio en busca de la paz interior y del acercamiento a Dios, vida a la cual se entrego en alma y cuerpo ganándose el afecto de sus hermanos en la congregación.

De monasterio en monasterio se regó la fama de este monje que había abandonado una vida de lujos para seguir el camino de Dios

Estuvo también en la corte durante muchos años, como consejero y asesor. A la muerte de Carlomagno, San Adelardo fue acusado de ser parte de la rebelión contra el nuevo gobierno de Luis, quien en venganza lo desterró a un monasterio en isla de Héri, (luego conocida como Moirmoutier) ubicada en la costa de Aquitania. Este retiro fue para San Adelardo el momento de consagrarse a la oración. Permaneció 5 años en el destierro y luego de demostrarse su inocencia, el emperador lo llamó de nuevo a la corte (821).

Sin embargo, San Adelardo se retiró al poco tiempo a la abadía de Corbie. Durante su exilio, el santo se encargó de organizar la fundación del monasterio de Nueva Corbie o Corvey, en la diócesis de Paderborn, el cual posteriormente se convertiría en la cuna de evangelizadores en las naciones nórdicas.

Falleció el 2 de enero del año 826 con 63 años, en honor a esta fecha, cada año se celebra su fiesta el 2 de enero.

En su trabajo como religioso destacaron sus sabios consejos y su entrega y devoción por la ayuda al prójimo y a los más necesitados. Escribió numerosos manuscritos e incluso un manual (822) que explicaba con detalle lar normas de función y organización de la abadía.