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Oración a San Abrúnculo

San Abrúnculo  de Langrés y Auvernia fue obispo de ambas localidades durante la segunda mitad del siglo V.

Los datos sobre la fecha y lugar de su nacimiento son escasos. Algunas narraciones indican que probablemente nació en Dijon, una ciudad en la región de Borgoña al este de Francia.

La historia de san Abrúnculo se desenvolvió en tiempos difíciles desde el punto de vista político y social, muchos pueblos europeos estaban siendo invadidos y en medio de revoluciones. Los obispos de aquel entonces no solo eran guías religiosos sino también importantes símbolos sociales para la comunidad.

San Abrúnculo fue elegido como sucesor de Fraterno II para ser obispo de Langrés, aproximadamente hacia el año 450, siendo esta localidad una pieza importante dentro del territorio francés puesto que se encontraba al sur de Borgoña y era un paso obligatorio para cualquier estrategia de los pueblos bárbaros.

Mientras san Abrúnculo es obispo en esta ciudad, los burgundios y su rey Gundebaldo invaden la región, y enemistados con Abrúnculo, el obispo se ve obligado a huir ante las amenazas de muerte, escapando a Dijón, y posteriormente a Auvernia, donde se estableció.

En Auvernia era obispo Sidonio Apolinar, un gran amigo de Abrúnculo, quien había tenido la visión de que a su muerte, el santo debería ser su sucesor, dejando en una carta este relato y recomendándolo ante el pueblo. Así a la muerte de Sidonio, san Abrúnculo es elegido para ser obispo en Auvernia en el año 479,  y permanecería ahí hasta su muerte, aproximadamente en el año 488.

Al servicio de la fe cristiana, San Abrúnculo hizo importantes obras, como la fundación de una escuela pública en Langrés, predicación de la palabra de Dios para la conversión de fieles, y la defensa de la doctrina de la iglesia católica.

A su muerte, es sepultado en la iglesia de San Esteban. Su culto es local y su fiesta se celebra el 4 de enero, aunque en algunos calendarios diocesanos de Langres, Dijón y Clermont – Ferrand es el 14 de mayo.