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Oración a Pío IX

Pío IX fue el papa de la iglesia católica N° 255, su pontificado ha sido el segundo más largo en la historia con 31 años, 7 meses y 22 días, solo detrás del de San Pedro que se presume fueron 37 o 38 años. Este período comenzó con grande expectativas puesto que Pió IX parecía tener un carácter liberal y partidario de las reformas; no obstante, al comenzar la revolución que acabaría por proclamar a Italia, el papa se opuso teniendo que huir de su sede, buscar apoyo en aliados católicos y manifestarse en contra del movimiento de la República. Por otro lado, se interesó por incluir al pueblo en el gobierno de los Estados Pontificios, creando “La Consulta”, además, decretó amnistía presos y perseguidos. Su memoria se recuerda el 7 de febrero.

Pío IX nació el 13 de mayo del año 1792 en Seningallia, miembro de una familia de la nobleza italiana, su nombre secular era Giovanni, Maria Battista Pellegrino Isidoro Matai Ferretti. Cursó estudios en leyes y teología siendo ordenado sacerdote en 1819. En 1832 es consagrado como Obispo de Imola, donde permanece hasta 1640 cuando es nombrado cardenal.

Su elección se dio el 16 de junio de 1846, desde entonces toma el nombre de Pío IX. Fue visto como un hecho positivo por los partidarios del gobierno liberal nacionalistas que gestaban movimientos en la sociedad italiana, pensaron que podían contar con su apoyo. Sin embargo, sucedió lo contrario.

En 1848 estallaron las revoluciones, y el papa se posicionó en contra de dichos movimientos y de Austria. La revolución alcanzó los Estados Pontificios, por lo que Pío IX debió huir y buscar apoyo en las monarquías de Francia, Portugal y España, con lo cual emprendió una campaña militar en contra de la recién proclamada República Romana. Esto le permitió volver al poder por un tiempo en 1850, aunque sería el último soberano de los Estados Pontificios.

Seguidamente, el mandato de Pío IX se mantuvo en constante enfrentamiento con los liberales, su campaña era fortalecer la doctrina y religión católica; con esto recuperó países como Inglaterra (1850) y Holanda (1853).

En materia religiosa, estableció el dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María quien nació sin el pecado original, en 1854. Entre 1879 y 1870 convocó el I Concilio del Vaticano donde aprobó el dogma de la firmeza de la autoridad del papa.

Sus decisiones poco flexibles condujeron a un plebiscito por el que los Estados Pontificios pasaron a unirse a Italia en 1870, siendo Roma la capital de la nueva República. El papa se negó al acuerdo que ofrecía el nuevo parlamento de Italia con la Ley de Garantías, y se llamó así mismo prisionero del Vaticano. Falleció el 7 de febrero de 1878.