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Oración a Paulo III

Paulo III fue el papa de la iglesia católica N° 223, su mandato se dio entre los años 1555 y 1559. Este pontífice pertenecía a una familia aristócrata y aunque se le señala de haber tomado conductas de nepotismo, su trabajó restauro disciplina, doctrina y organización dentro del catolicismo en muchos sentidos, además, fue ampliamente aceptado por ser italiano. Su memoria se recuerda el 10 de noviembre.

Paulo III nació en la ciudad de Canino de los Estados Pontificios en fecha 29 de febrero del año 1468, su nombre de cuna era Alessandro Farnese y pertenecía a la ilustre familia de Farnesio que poseían importantes propiedades en el lado de Bolsena. Desde la infancia recibió la mejor educación; con apenas 16 años se recibió como cardenal y diácono de Santos Cosme y Damián.

Su elección como papa se produjo el 13 de octubre de 1534, luego de que en dos períodos anteriores su nombre también estuviese entre los favoritos. Al ser electo, tomó el nombre de Paulo III. Sus primeras acciones colocaron a la iglesia en una política neutra en relación a los conflictos de la política entre las monarquías europeas y los Estados Pontificios, buscando centrarse en el freno a la corriente protestante.

Algunas de sus acciones fueron marcadas conductas de nepotismo que recibieron amplias críticas, el papa Paulo III era acusado de favorecer en sus decisiones a su familia, por ejemplo, nombró a sus nietos Guido Ascanio Sforza y Alejandro Farnesio de 16 y 14 años como cardenales miembros del Colegio Cardenalicio. También cedió importantes territorios a su hijo Pier Luigi.

Su interés por frenar la reforma le llevó a constituir en 1536 una comisión de reformadores católicos que se encargasen de denunciar y poner fin a los abusos cometidos por la iglesia, intentando corregir las fallas señaladas por los protestantes. Paulo III reformó la Cámara Apostólica, la Cancillería, la Penitenciaría y el Tribunal de la Rota.

A Paulo III se le debe el trabajo de encargar la decoración de la Capilla Sixtina al famoso Miguel Ángel.

En otras acciones, fue promotor del concilio de Trento, dando su aprobación para la fundación de los jesuitas y la aceptación de restituir la inquisición en Italia.

Luego de su papado que fue una transición en medio de reformas y renacimiento, el papa Paulo III falleció en Roma el 10 de noviembre del año 1549.