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Oración a Nicodemo

Oración a Nicodemo
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La Oración o petición a Nicodemo la hacemos para encontrar el camino, para entender el nacimiento de nuestra vida desde el cielo.
Nicodemo fue un líder religioso perteneciente al grupo de los fariseos, una de las sectas religiosas más ortodoxas, estrictas e influyentes en el pueblo de Israel.

san nicodemo

La historia de Nicodemo es narrada en el evangelio de San Juan. Las escrituras cuentan que en medio de la noche, un líder religioso se acercó a Jesús para conversar con Él, este líder era Nicodemo, un distinguido maestro de las escrituras que sentía interés por Jesús y por conocer su palabra y cómo realizaba tales prodigios.

En los evangelios se relata completamente la famosa conversación entre Jesús y Nicodemo. En medio de aquel intercambio entre los dos, Nicodemo llama a Jesús “maestro” reconociendo que Jesús era una persona importante, una figura positiva, por su parte Jesús le dice que quien no renace y recibe el Espíritu no entrará en el reino de Dios.

Nicodemo mantuvo en secreto su inclinación de seguir a Cristo, probablemente debido a su distinguida posición y para evitar denuncias y persecuciones. Más adelante en la historia, vuelve a aparecer el nombre de Nicodemo en las escrituras. Nicodemo junto a José de Arimatea, organizaron los preparativos de la sepultura de Jesús.

El nombre de Nicodemo es nativo del griego y significa “el conquistador del pueblo”. Nicodemo es un ejemplo de que aunque inicialmente se comience a buscar a Jesús de forma tímida y secreta, al final quien hace menos alarde de su obra es quien brilla más. Nicodemo se mantuvo presente en los momentos de sufrimiento de Jesús aun cuando sus mismos apóstoles le habían dejado.

Juan 3, 7-15

“En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo: No te extrañes de que te haya dicho: “Necesitan nacer de nuevo desde arriba”. El viento sopla donde quiere, y tú oyes su silbido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va.

Lo mismo le sucede al que ha nacido del Espíritu». 
Nicodemo volvió a preguntarle: «¿Cómo puede ser eso?»
 Respondió Jesús: «Tú eres maestro en Israel, y ¿no sabes estas cosas? En verdad te digo que nosotros hablamos de lo que sabemos, y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio.

Si ustedes no creen cuando les hablo de cosas de la tierra, ¿cómo van a creer si les hablo de cosas del Cielo? Sin embargo, nadie ha subido al Cielo sino sólo el que ha bajado del Cielo, el Hijo del Hombre.

Recuerden la serpiente que Moisés hizo levantar en el desierto: así también tiene que ser levantado el Hijo del Hombre, y entonces todo el que crea en él tendrá por él vida eterna”.