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Oración a Martin IV

Martín IV fue el papa de la iglesia católica N° 189, cuyo mandato se extendió entre los años 1281 y 1285. En este período, la iglesia estuvo más que en manos de un papa francés, bajo la dirección del gobernante Carlos de Anjou, quien debido a políticas desfavorables contra los romanos y la unidad de la iglesia, acabó por perder el trono de Sicilia en manos de la casa de Aragón. Su memoria se recuerda el 28 de marzo.

Martín IV, de nombre secular Simón de Brie, nació en el año 1210, en la antigua provincia francesa de Touraine, creció en el seno de una familia influyente. Como sacerdote, comenzó sus pasos en la iglesia de Ruan, luego fue canónigo y tesorero de la iglesia de San Martín en Tours de donde se retiró en el año 1260 para servir como canciller de Francia designado por Luis IX.

Bajo el pontificado del papa Urbano IV fue nombrado cardenal presbítero de la iglesia de Santa Cecilia y legado papal en Francia. En este papel, en el año 1264 participó en la coronación de Carlos Anjou como rey de Sicilia, monarca con el cual estrecharía profundos lazos.

A la muerte  Nicolás III, pasaron seis meses antes de llegar a un acuerdo para la elección del sucesor, ello se debe a que el cónclave se encontraba dividido en una facción italiana y otra francesa. Arbitrariamente, Carlos Anjou encarceló a dos cardenales italianos, con lo cual la votación se inclinó a favor de los franceses que eligieron a Simón de Brie, favorito del rey, el 23 de marzo de 1281, este pasó a tomar el nombre de Martín IV y fue consagrado en Orvieto, ya que en Roma un papa extranjero no era bien recibido.

El resto del período del papa Martín IV fue solo someterse a la voluntad del monarca Carlos de Anjou; este rey, ignorando la constitución propuesta por Nicolás III, lo designa como senador aun sin el papa ser romano, y con esta acción, solo se hizo más notable su rechazo en Roma. Martín IV fijaría su sede en Orvieto, Montefiascone y luego en Perugia.

Cumpliendo con la voluntad de Carlos de Anjou, el papa Martín IV excomulgó al emperador bizantino de oriente Miguel VIII Paleólogo, rompiendo los lazos con la iglesia ortodoxa, establecidos en el II Concilio de Lyon (1274).

Sin duda, el suceso más importante en este período fueron las “Vísperas sicilianas”, un levantamiento popular del pueblo siciliano contra el rey Carlos de Anjou a consecuencia de la elevación de impuestos, que inició el 30 de marzo del año 1282. El resultado fue la expulsión del rey del trono, y coronación de Pedro III de Aragón como rey de Sicilia, el 30 de agosto del mismo año.

El papa Martín IV excomulgó a Pedro III, en un intento por cambiar su situación en el trono, y también intentó promover una cruzada en su contra sin éxito. El papa Martín IV falleció el 29 de marzo de 1285 en Perugia y se enterró en la catedral de dicha ciudad.