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Oración a María Rosa Mística

Oración a María Rosa Mística
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La Virgen María Rosa Mística es una de las advocaciones de la santa madre de Jesús, cuyas apariciones tuvieron lugar en una región al norte de Italia llamada Montichiari, en el año de 1947.

La virgen se le presentó a una enfermera de nombre Pierina Gilli en varias ocasiones. La primera aparición tuvo lugar en una de las salas del hospital, la enfermera Pierina, observo a una hermosa Señora que iba vestida con un manto morado y su cabeza estaba cubierta por un velo blanco; en su pecho se distinguían tres espadas que lo atravesaban, y tenía una expresión triste y llorosa, de sus labios salían las palabras “oración, penitencia y reparación”

La segunda vez que se le apareció a la enfermera, María Rosa Mística, fue un domingo 13 de junio del año 1947, sucedió en el hospital. En esta oportunidad, la santa virgen llevaba un manto blanco, y en su pecho se veían tres rosas de color blanco, rojo y dorado.

La enfermera Pierina preguntó a la señora que quién era, a lo que la Virgen le contesto que ella era la Madre de Jesús y de la humanidad, que había sido enviada para aumentar la devoción mariana, prometiendo que quienes la venerasen gozarían de su protección, así como se despertarían muchas más vocaciones religiosas.

La sagrada Virgen María le dice a Pierina que desea ser venerada como María Rosa Mística que significa “rosa misteriosa”

La virgen explicó sus visiones a la enfermera; la espada representaba la pérdida de la vocación de sacerdote, la segunda, la vida en el pecado y la tercera, la traición de quienes abandonan la vocación del sacerdocio. Por otro lado, las rosas simbolizan la blanca, el espíritu de la oración, la reparación y el sacrificio; la rosa dorada es el espíritu de penitencia, y la rosa roja la reparación y sacrificio.

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La Virgen anunció que se manifestaría el 8 de diciembre del mismo año, y así lo hizo estando numerosos feligreses en la Iglesia de Monthichhiati, donde la Virgen apareció, manifestando su deseo de ser venerada como la Rosa Mística.

Oración a María Rosa Mística por la salud

¡Oh Jesús que clavado en la cruz nos dejaste como madre nuestra a tu Madre Santa Virgen; concédenos por su mediación amorosa, la purificación de nuestras almas y la curación milagrosa de nuestro cuerpo aquejado por esta enfermedad? (nombrarla en silencio). Te lo suplicamos confiados en tus palabras: cumplimento de las promesas hechas por María, Rosa Mystica en Montichiari y Fontanelle, Amén.

(Se rezan tres Avemarías y Gloria al Padre para honrar las tres rosas de Nuestra Señora.)

Oración a María Rosa Mística y san Rafael arcángel

¡Oh Jesús, que clavado en la cruz nos dejaste como madre nuestra a tu Santa Madre Virgen y poderosa ayuda celestial de los ángeles y los arcángeles,

Concédenos, por su mediación amorosa, la purificación de nuestras almas y la curación milagrosa de nuestro cuerpo aquejado por esta enfermedad (nombrarla en silencio).

Te lo suplicamos confiados en las promesas hechas por María, Rosa Mística, en Montichiari y Fontanelle.

Amén.

Rezar 3 Ave Marias y 1 Gloria al Padre, para honrar las tres rosas de Nuestra Señora, además pedir a Rafael Arcángel que interceda durante el proceso de sanación

Oración a María Rosa Mística para peticiones imposibles, desesperadas y urgentes

Virgen Inmaculada, Rosa Mística, En honor de tu Divino Hijo nos postramos delante de ti, implorando la misericordia de Dios.

No por nuestros méritos, sino por la bondad de tu corazón maternal, concédenos ayuda y gracia en este momento de desesperación, en ti confiamos, en ti esperamos con la seguridad de ser escuchados.

(rezar la Salve)

Rosa Mística, Madre de Jesús, Reina del Santo Rosario y Madre de la Iglesia del Cuerpo Místico de Cristo, no dejes que el llanto y el dolor, las preocupaciones y la necesidad aflijan nuestras vidas, no nos abandones y atiende nuestras penas: (decir ahora lo que se desea obtener).

Te pedimos nos concedas remedio en nuestra desesperación, que tus benditas manos nos llenen de bendición y tus maternales cuidados nos quiten la aflicción.

También te pedimos concedas al mundo, rasgado por la discordia, la unidad y la paz y todas aquellas gracias que puedan cambiar los corazones de todos tus hijos.

(rezar la Salve)

Rosa Mística, Reina de los Apóstoles, haz que alrededor de los altares eucarísticos surjan muchas vocaciones sacerdotales y religiosas, para difundir con la santidad de su vida y con el celo apostólico, el Reino de tu Hijo Jesús por todo el mundo.

Derrama sobre nosotros tus gracias celestiales.

(Rezar la Salve)

¡Rosa Mística, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros!

Así sea.

Oración a María Rosa Mística para arreglar un problema

¡Oh María, Rosa Mística, la más noble Reina, bendita Madre de misericordia y Madre de la Vida! por la rosa blanca que portas en tu pecho y que simboliza el espíritu de oración, por la rosa roja que portas en tu pecho y que simboliza el espíritu de sacrificio y abnegación, por la rosa amarilla que portas en tu pecho y que simboliza el espíritu de la penitencia, favorece a estos tus hijos necesitados de tu socorro e irradia nuestras vidas con tu benéfica luz.

Madre del gran Amor y mediadora nuestra, Tú eres nuestra mayor esperanza, nuestra fortaleza, nuestra claridad y nuestro consuelo, otórganos desde el Cielo tu maternal amparo, vuelve tu amante y prodigiosa mirada sobre nosotros, alivia nuestras penas y llénanos de bendiciones y favores.

(Rezar un Avemaría)

Rosa Mística, Inmaculada Virgen, Madre de la gracia, en honor de tu Divino Hijo nos postramos ante Ti para implorar la misericordia de Dios, no por nuestros méritos, sino por la bondad de tu Corazón maternal, pedimos ayuda y favores con la seguridad de ser escuchados.

(Rezar un Avemaría).

Rosa Mística, Madre de Jesús, Reina del Santo Rosario y Madre de la Iglesia, cuerpo Místico de Jesucristo. Te pedimos para nuestras familias y entorno el don de la unión, de la paz, del bienestar y progreso, enciérranos en tu Inmaculado Corazón y consíguenos todas las gracias que nos hacen falta para avanzar y caminar por las sendas del amor.

(Rezar un Avemaría)

Intercede Madre amorosísima ante el Buen Jesús para que nos otorgue su amor y ayuda, nos dé alivio en nuestras urgentes necesidades y solución en los problemas que nos apesadumbran, ruégale alivie nuestras intranquilidades y desasosiegos y en especial pide Virgencita pura por esta dificultad que es causa de mi dolor y sufrimiento: (decir con inmensa fe lo que se quiere obtener).

Oh María, Rosa Mística, bella entre las mas bellas, Santísima Señora, Templo de Dios, con total confianza hemos solicitado tu patrocinio y auxilio y con ilusión imploramos tu amparo y protección, aleja de nuestras vidas las dudas y temores, resuelve nuestras dificultades y desconsuelos, líbranos de los enemigos de alma y cuerpo y ruega por nosotros a tu Santísimo Hijo para que nos colme de sus atenciones Celestiales.

Salve, oh Rosa Mística, elegida por Dios para ser Madre de Jesús y también para ser Madre nuestra, no nos abandones, fortalece nuestra fe, acrecienta nuestra esperanza y ayúdanos a extender el Reino de Cristo por todo el mundo.

Así sea.

Oración a María rosa mística corta

Oh María, Rosa Mística, Madre de Jesús y también Madre nuestra! Tú eres nuestra esperanza, nuestra fortaleza y nuestro consuelo. Danos desde el cielo tu maternal bendición en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Rosa Mística, Inmaculada Virgen , Madre de la gracia, en honor de tu Divino Hijo, nos postramos ante Ti, para implorar la misericordia de Dios. No por nuestros méritos, sino por la bondad de tu Corazón maternal, pedimos ayuda y gracias, con la seguridad de ser escuchados. (Rezar un Avemaría?)

Rosa Mística, Madre de Jesús, Reina del Santo Rosario y Madre de la Iglesia, Cuerpo Místico de Jesucristo. Te pedimos para el mundo destrozado por las discordias, el don de la unión, de la paz y de todas las gracias que pueden convertir los corazones de tantos hijos tuyos. (Avemaría?)

Rosa Mística, Madre de los apóstoles, haz florecer alrededor de los altares eucarísticos, numerosas vocaciones sacerdotales y religiosas, que con la santidad de su vida y el celo ardiente por las almas, puedan extender el Reino de tu Hijo Jesús por todo el mundo. Derrama, Oh Madre sobre nosotros tus dones celestiales.

Salve, Oh Rosa Mística, Madre de la iglesia, ruega por nosotros.