Saltar al contenido

Oración a la Virgen Milagrosa para alejar tentaciones y malas compañías

Oración a la Virgen Milagrosa para alejar tentaciones y malas compañías

Virgen Milagrosa, mira cuán poderosa es la tentación y débil mi capacidad de no caer en ella, te ruego me concedas la virtud de la templanza ante la amenaza de caer, dame tú Madre poderosa esa tierna mano de la cual puedo aferrarme; ponte además como escudo impenetrable entre las personas que son aparentes amigos pero que significan para mi una mala compañía, un peligro para mi; quien mas me acompañará en el momento de peligro, a quien mas podria pedir auxilio. 

Virgen Milagrosa sobre tu divinidad poderosa pongo las tentaciones en que pueda llegar a caer, las malas compañías en cabeza de todas esas personas que llenas de maldad, envidia, sentimientos de inferioridad e intenciones de traicionar o faltar a las buenas costumbres, para que por tu poder en contra del mal y del maligno cada quien sea puesto en el lugar que le corresponde, aleja de mí la posibilidad de caer en la tentación, de involucrarme con malas compañías y salir mal librado; que será de mí, pecador y débil ante la tentación sin la Virgen Milagrosa no acude en mi auxilio.

Virgen Milagrosa protege mi humanidad y mi alma de los males y peligros que se avecinan, de tentaciones y amenazas a los que estoy expuesto; de donde mas podrá llegar hoy mi auxilio espiritual sino es por la mano sagrada de la Virgen Milagrosa a quien suplico, Señora mía si gozaste de la gracia de no caer en pecado, dame la gracias de no caer en tentación y así como luchaste contra el enemigo y triunfaste, no dejes que las malas compañías destruyan lo edificado en mi material y espiritualmente.

Virgen Milagrosa entra en lo profundo del corazón de quienes estando cerca de mí, están llenos de intenciones malas, de quienes no ahorran esfuerzo alguno en practicar su maldad, cambia su corazón suplica para esas personas el bien, el cambio de conducta, el perdón y la gracia de amar; cuán apartados estamos de de la verdadera capacidad de amar y perdonar de corazón, a quien más pediremos esa gracias sino es a la Reina Universal y Virgen Milagrosa.