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Oración a la Virgen Milagrosa para alejar enemigos

Oración a la Virgen Milagrosa para alejar enemigos

Virgen Milagrosa, te ruego pongas tu mirada de bondad sobre mi enemigo aleja de mí toda su presencia y toda amenaza proveniente de él, tu estas en lo más alto del cielo y todo lo ves, todo lo sabes, nada hay en mi enemigo que no sepas y no esté a tu alcance; acaso la Reina del Universo entero no tiene poder sobre toda la creación; si mi Madre del cielo está conmigo no tendré razón para temer a mi enemigo.

Bondadosa Señora, Virgen Milagrosa no desoigas esta oración más bien otorga a este humilde ser que cree en tí tu pronta y eficaz protección y ayuda contra mi enemigo, yo conozco su poder maligno, pero tú conoces su corazón e intención; quién más si no Tú poderosa pero a la vez humilde Madre para derrotar y librarme por siempre del poder y la maldad de mi enemigo, de sus garras y desgracia, más bien muéstrame la luz, la claridad del amor maternal, dame tu bendición cuando me veas en peligro.

Ponme a salvo y lejos de la influencia y la seducción del mal y del maligno, de personas violentas, resentidas que por su condición, nunca practican ni tienen relación con la caridad, el perdón y el amor por los demás, envuélveme en tu manto sagrado y llévame donde jamás el hechicero, el brujo, el adivinador y el encantador o practicante de algún tipo de magia logren ponerme en su presencia e incidir mi vida y mis actividades con sus prácticas; cúbreme también Virgen Milagrosa de cualquier otro mal de mi enemigo procedente de los abismos infernales; acaso la Madre de Dios no tiene poder sobre toda la creación, sobre toda presencia material y espiritual.

Virgen Milagrosa, gracias por alejar mi enemigo y librarme de él, no me prives nunca mas de tu presencia especialmente en momentos de mayor peligro, en los momentos cuando mi enemigo es oportunista y busca el momento de mayor vulnerabilidad, alejalo de mi cuando es de noche, cuando estoy solo, cuando por algún motivo no tenga yo posibilidad defenderme por mi cuenta; acaso yo desde mi frágil humanidad seré capaz de defenderme solo sin la presencia de la mujer más humilde y poderosa, la madre del Creador.