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Oración a la Virgen María para casos difíciles y desesperados

Bendita Madre, escúchame.
Me siento abatido, débil y cansado, tengo mil cosas en mi cabeza y no se como dar buen fin a todo lo que me pasa en este momento.
Vengo a ti, a tu gloria, a tu poder, para que mires mi situación y me ayudes, pues sin ti todo esto es para mi imposible resolverlo.

Con toda mi fe decido acogerme y poner mi confianza en ti, Madre santísima de Dios.

Toma en tus sagradas y puras manos el desespero que siento en mi alma y en mi cuerpo por tener que soportar esta dura situación, tú, por ser mi Madre y Madre de Dios, conoces todo de mi, conoces mis flaquezas y mis miedos.
No me permitas caer, no dejes que mi barca se hunda, no dejes que el desespero rebose mis capacidades; ven pronto, ven en mi ayuda de la misma manera que lo hiciste con tu hijo cuando en su transitar por este mundo como un infante, tu le brindabas toda tu protección para impedir que saliera lastimado.

No me abandones y guía mi pasos, ponme en el camino que debo recorrer y ayúdame a enfrentar esta situación con fe, paciencia, calma y resignación.

Estoy en tus manos bella madre.

Amén.