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Oración a la Vírgen del Cármen

La Virgen del Carmen es una de las advocaciones de la Santa Madre de Jesús, la Virgen María, una de sus representaciones más conocida y más querida.

Oraciones a la Virgen del Carmen

La Virgen María se ha presentado en numerosos lugares a lo largo de la historia, mostrándose con distintos vestidos, y trayendo mensajes para la humanidad. Cada una de estas apariciones se conoce como advocaciones. En el caso de la Virgen del Carmen, su historia comienza con la presencia de la Virgen en el Monte Carmelo, de donde sale el nombre de esta santa.

La historia del Santo Lugar del Monte Carmelo está escrita en el libro de Reyes, donde narran que el profeta Elías hace la promesa a Dios de ayudar al pueblo a abandonar los cultos paganos para que así la sequía que azotaba esas tierras acabase. En una oportunidad Elías se retiró a rezar en la cima de este monte cuando observó a lo lejos una pequeña nube, que con los días se convirtió en una gran y provechosa lluvia.

Desde entonces el Monte Carmelo se conoció como un lugar sagrado, que posteriormente fue poblado por unos religiosos ermitaños que rezaban a la Virgen María y la invocaban con el título de Santísima Virgen del Monte Carmelo, posteriormente estos devotos se formarían la orden de los Padres Carmelitas.

La historia continua hasta la aparición de la Virgen María, la cual tuvo lugar el domingo 16 de julio de 1251, y fue San Simón Stock, uno de los Padres Carmelitas, quien se encontraba orando en el convento de Cambridge, cuando tuvo la visión de una dama vestida de hábito carmelita, que llevaba al Niño Jesús en sus brazos y en su mano el Escapulario, era la Virgen María, Ella le hizo entrega del escapulario para la protección y amparo de la orden de los carmelitas.

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El Escapulario de la Virgen del Carmen

El escapulario de la Virgen del Carmen es un sacramenta, es decir, un objeto religioso que ha sido reconocido por la iglesia como símbolo de una vida de conversión y devoción, este representa el sentimiento del corazón cristiano de separarse del pecado y comprometerse con Dios. En este sentido, el escapulario es un símbolo de la consagración del devoto al cristianismo.

La historia cuenta que la Virgen del Carmen entregó su escapulario a los carmelitas como un símbolo para que todos, religiosos y laicos, pudieran llevar representando su compromiso con el camino santo. Es un cordón que se lleva como un collar en el cuello, de color café, por el hábito de los carmelitas; lleva dos pequeñas piezas, una sobre el pecho y la otra en la espalda, con la imagen de María y de Jesús; se debe vestir bajo la ropa, cerca del corazón.

La palabra escapulario es de origen latino y se traduce como “hombros”. El 16 de julio del año 1251 la Virgen del Carmen se presentó ante el superior de la orden de los carmelitas, San Simón Stock, quien rogaba por su auxilio para salvar a la orden de Carmelo. En dicha aparición, la Virgen le entrega el escapulario con la petición de que sea un símbolo para todos los carmelitas, representando la promesa de que quien muera con el escapulario, no perderá su alma en el fuego.

Esta promesa se traduce en el compromiso que deben asumir los cristianos, llevar el escapulario con espíritu de lucha y perseverancia para alcanzar la gracia de estar libres de pecados, para tener un arrepentimiento verdadero y la voluntad de servir a Dios, siguiendo el ejemplo de la Virgen María.

Así, el escapulario del la Virgen del Carmen representa el amor y la protección de nuestra Madre María, a la cual pertenecemos como hijos consagrados, y el yugo de Cristo, que perdonó nuestros pecados.