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Oración a San Juventino

San Juventino y Maximino

San Juventino de la Antioquía de Siria fue un santo de la iglesia católica, quien recibió el martirio a mediados del siglo IV bajo el yugo del emperador Juliano el Apóstata, junto al santo Maximino. Son recordados por la iglesia católica en fiesta litúrgica el 29 de enero.

La historia de los santos Juventino y Maximino, cuenta que se trataba de dos jóvenes que trabajaban en la guardia imperial del emperador Juliano, ambos con cargos importantes.

En aquella época, Juliano planeaba una campaña en contra del imperio persa, y había promulgado una serie de leyes, entre ellas un edicto que prohibía el culto a las reliquias de los cristianos en Antioquia, además ordenó rociar los alimentos de los mercados así como el agua de los pozos, con sangre de los sacrificios ofrecidos a sus dioses paganos.

Ante leyes tan desagradables, Juventino y Maximino se negaron a profanar las reliquias sagradas con costumbres de ídolos, criticando severamente el edicto promulgado por el rey. Cuando el emperador Juliano se enteró de ello, los mandó a traer y los interrogó, los guardias confesaron su fe cristiana, y pese a la insistencia y a las amenazas del emperador, no logró que Juventino y Maximino rechazaran su fe ni adorasen a los ídolos.

Juliano mandó entonces a destituirlos de sus cargos, confiscó todos sus bienes y ordenó que los azotaran, luego los encerró varios días en la prisión de Antioquía. Como no deseaba que se conociera la razón del castigo a estos guardias, ni que se regara su fama de mártires, los mandó a decapitar acusándolos de traición y conspirar contra el emperador, el 29 de enero del año 263.

Unos cristianos piadosos robaron los cuerpos de los mártires, y los sepultaron. A la muerte de Juliano, que ocurrió ese mismo año en Persia, se construyó una tumba en honor a Juventino y Maximino.