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Oración a Inocencio V

Inocencio V fue el papa de la iglesia católica N° 185, ocupó el trono papal tan solo unos meses, entre enero y junio del año 1276. Este corto pontificado se caracterizó por un período de paz y realce de los méritos de la iglesia, este pontífice era erudito, culto, con experiencia y virtudes de servicio; dejó un legado de importantes colecciones de textos eclesiásticos, por sus obras y su caridad, se ganó el título de Beato. Se recuerda su memoria litúrgica el 22 de junio.

Inocencio V nació en el año 1225, en el poblado de Champagny en el pequeño valle de Tarentasia al sudeste de Francia, su nombre secular era Pierre de Tarentasia. Desde joven sintió inclinaciones religiosas, cuando tenía 16 años se unió a la orden de los predicadores dominicos. Continuó sus estudios en la Universidad de París, siendo graduado como Maestre en Teología Sagrada en el año 1259, fue profesor de dicha universidad, ganándose el prestigioso título de Doctor famosissimus.

Algunos años más tarde es designado como arzobispo de Lyon (1272), y en el año 1273 se le consagra como cardenal y obispo de la diócesis de Ostia. Participó en el segundo concilio ecuménico de Lyon (1274). Durante el gobierno de Gregorio X, el cardenal Pierre era miembro de sus consejeros. Luego de su elección como sucesor, en Arezzo, el 21 de enero de 1276, toma el nombre de Inocencio V.

Este papa buscó solventar las diferencias entre güelfos y gibelinos, se encargó de promover la paz entre Pisa y Lucca, y entre los gobernantes Carlos de Anjou y Rodolfo de Habsburgo. Siguiendo su política de unión, se interesó por estrechar lazos entre Roma y Grecia.

Por otro lado, el papa Inocencio V redactó muchas obras sobre filosofía, leyes y teología, entre ellas destaca el “Comentario sobre las Sentencias de Pedro Lombardo” y  una serie de tratados filosóficos, como los más importantes.

Inocencio V falleció sorpresivamente, el 22 de junio de 1276. Fue beatificado por León XIII el 9 de marzo de 1898.