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Oración a Honorio IV

Honorio IV fue el papa de la iglesia católica N° 190, su pontificado se extendió durante los años 1210 y 1287. Antes de comenzar su labor como papa ya había desempeñado importantes funciones diplomáticas como delegado papal, siendo reconocido por su experiencia y amplios conocimientos, su familia pertenecía a una casa de la nobleza romana de donde ya habían surgidos tres pontífices, esto facilitó su elección; en su gobierno se encargó de defender los territorios de la iglesia y apoyar el desarrollo de varias órdenes eclesiásticas. Su memoria se recuerda el 3 de abril.

Honorio IV, de nombre secular Giacomo Savelli, nació en el año 1210 en la ciudad de Roma, pertenecía a la casa romana  noble de donde habían nacido los pontífices Benedicto II, Gregorio II y Honorio II; también su padre durante mucho tiempo fue senador romano, cargo que después seria desempeñado por su hermano Pandulfo.

Giacomo cursó estudios en la universidad de París en leyes y teología. Posteriormente se dedicó a los asuntos eclesiásticos, siendo canónigo de la iglesia de Chalon-sur-Marne y luego de la iglesia de Berton de la diócesis de Norwich en Inglaterra. En el año 1249 fue nombrado clérigo y capellán papa.

En 1261, el papa Urbano IV lo designa como cardenal diácono de Santa María in Cosmedin. En el período posterior durante el gobierno del papa Clemente IV, es uno de los cardenales encargados de la coronación de Carlos Anjou de Sicilia; más tarde, participó en la elección del papa Gregorio X.

En el año 1282 participó en la fundación del monasterio de los Guillermitas, y en la reforma del monasterio de San Giovanni in Argentella de los benedictinos.

Con esta amplia trayectoria, el 2 de abril del año 1285 es elegido, se ordena como sacerdote el 19 de mayo, y se le corona al día siguiente; desde entonces toma el nombre de Honorio IV.

Luego de su nombramiento fue bien recibido por el pueblo romano, debido en parte a la conocida reputación de su familia. Se dedicó a velar por la situación en Sicilia, reafirmando la excomunión de Pedro III de Aragón quien usurpaba la corona de dicha región. Del mismo modo, fue un mediador de paz en Roma y los Estados Pontificios, al lograr someter al conde Guido de Montefeltro quien se oponía a reconocer la autoridad de la Santa Sede sobre Rávena, Spoleto, Bertinoro, Pentápolis y otras regiones.

El papa Honorio IV también apoyó a las órdenes religiosas de los dominicos y los franciscanos, quienes quedaron a cargo de la inquisición. Aprobó las reformas en las casas de los carmelitas y los agustinos. Participó en la fundación de cátedras en la Universidad de París para el estudio de las lenguas orientales y del árabe, intentando promover las conversiones.

Enfermo de gota, el papa Honorio IV falleció el 3 de abril del año 1287.