Saltar al contenido

Oración a Gregorio XVI

Gregorio XVI fue el papa de la iglesia católica N° 254, durante 1831 y 1846. Su pontificado fue uno de los mandatos más difíciles para la iglesia principalmente desde el punto de vista político al tratar de conservar el poder de gobernante de los Estados Pontificios en medio de una Europa que estallaba en revoluciones y conflictos sociales. Aunque la postura de este papa ha sido cuestionada de manera negativa, sus logros sociales quizás quedaron eclipsados por los conflictos de gobierno; era un hombre caritativo, piadoso, interesado en servir a los pobres y desvalidos. Su memoria se recuerda el 1 de junio.

Gregorio XVI de nombre Bartolomeo Alberto Capellari, nació el 18 de septiembre del año 1765 en Belluno de Venecia, miembro de una familia de la nobleza veneciana. En su juventud manifestó su deseo de ser religioso e ingresó al monasterio de los camaldulenses de San Miguel en 1783, en este momento adopta el nombre de Mauro. En 1787 emitió sus votos y se ordenó como sacerdote.

Estudió leyes, teología y filosofía, siendo profesor de los jóvenes seminaristas en San Miguel. En 1795 viaja a Roma y reside en el monasterio de San Gregorio en el Celio. Luego de la caída de Napoleón, Mauro es llamado a la curia romana, siendo nombrado consultor de Congregaciones religiosas, puesto al cargo de examinar a los obispos, y confirmado como abad del monasterio de San Gregorio.

En 1826 es nombrado cardenal de San Calixto y Prefecto de la Congregación de la Propaganda. Su elección como pontífice tiene lugar en 1846, cuando decide llevar el nombre de Gregorio XVI.

Casi inmediatamente después de su elección, la revolución estalla en los Estados Pontificios. Bolonia expulsó de la ciudad al legado papal, muchos miembros del clero fueron prisioneros o exiliados, y en menos de dos semanas, el papa fue repudiado en su territorio. En Roma la rebelión fue aplacada por la intervención del cardenal Benvenutti como Secretario de Estado. Sin embargo, Gregorio XVI al verse incapaz de controlar la situación, solicita ayuda a sus aliados. Austria responde enviado un ejército a Bolonia el 25 de febrero de 1846, con lo que consigue restablecer parcialmente el orden para abril de ese año.

Al mismo tiempo, Gregorio XVI batallaba con el decreto de reformas que buscaban darle otra estructura a la sociedad y calmar las revueltas; planteo modificar los tribunales, la economía y los miembros de los consejos de Estado. En materia de justicia y derechos civiles también decretó grandes cambios, principalmente al levantar jurisdicciones romanas que eran puntos de conflicto.

Gregorio XVI luchaba por no descuidar la fe en la Iglesia Universal. Buscó ayudar económicamente a la población, en particular a los necesitados, reduciendo impuestos, creando baños públicos, hospicios y orfanatos. Mantuvo la actividad de las misiones evangelizadoras en Asia y en América.

Pese a ello, las revoluciones en Francia y los Países bajos hacían cada vez más difícil su mandato y posición. En 1831 emitió una proclama donde reafirmo su liderazgo como Iglesia independiente, desligándose de las monarquías y dinastías. Como último intento por mejorar las relaciones con los habitantes de los Estados, realizó una serie de viajes en agosto de 1841.

Luego de este difícil mandato, el papa Gregorio falleció el 9 de junio de 1846.