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Oración a Gregorio XI

Gregorio XI fue el papa de la iglesia católica N° 201, su período duró entre los años 1370 a 1378. En este mandato, Roma y los Estados Pontificios se vieron envueltos en una serie de conflictos bélicos desencadenados por la injerencia francesa dentro, no solo de los cargos eclesiásticos de la iglesia, más también en la parte político administrativa de Italia; el papa fija su residencia en el Vaticano hacia el final de su mandato, siendo el primero de los pontífices en adoptar esta medida. Su memoria se recuerda el 27 de marzo.

Gregorio XI, cuyo nombre secular era Pierre Roger de Beaufort, nació en el año de 1330, en la región de Rosiers-d’Egletons (Francia), perteneciente a la casa de los condes de Beaufort; era sobrino del papa Clemente VI.

Comenzó sus estudios en derecho y teología en la universidad de Perugia, y acto seguido, ingresó a la carrera eclesiástica. Su primer cargo fue como canónigo del capítulo de la catedral de Ruan en el año 1342, posteriormente en Rodez, llegando a ser archidiácono de la catedral de Paris. Bajo el mandato del papa Clemente VII, en el 1348 fue nombrado cardenal y diácono de la iglesia en Roma.

El 30 de diciembre del año 1370, la decisión unánime del cónclave escogió al cardenal Pierre como nuevo pontífice, quien se consagró el 5 de enero del año 1371 como Gregorio XI, puesto que antes debía tomar las órdenes para hacerse presbítero.

Entre los acontecimientos más destacados de este mandato, los aspectos políticos son los más resaltantes. Gregorio XI, en consonancia con los pasos de sus antecesores, designó obispos franceses para ocupar las diócesis de Italia, los cuales también tenían injerencia en los aspectos políticos. Estas acciones llevaron rechazo popular y al levantamiento del pueblo, encabezado por los hermanos Visconti en Milán, quienes tomaron Reggio y otros territorios pontificios en el año 1371.

Las acciones de Gregorio XI fueron la excomunión para los Visconti, y una misión militar que acabó con los levantamientos en Milán en junio del mismo año.  Por otro lado, en Florencia, la influencia papal se resentía, el pueblo, incitado por Visconti que había buscando refugio en la ciudad, llevó a cabo numerosos levantamientos que estallaron en 1375. Esto llevó a la expulsión de los obispos extranjeros, y el nombramiento de ocho magistrados florentinos para dirigir los bienes de la iglesia y posicionarse frente a la guerra. Este grupo eran conocido entre el pueblo como “los ocho santos”, y el período de la historia de este levantamiento se conoce como Guerra de Los Ocho Santos.

El 31 de marzo de 1376, Gregorio XI envía declara a Florencia y sus habitantes como enemigos del papa, los despoja de sus bienes, y arma un ejército de mercenarios ingleses que asesinaron más de cuatro mil personas, saquearon los palacios y monasterios y causaron grandes destrozos.

Con los dominios pontificios en revueltas e insurrección, el poder del papa se ve amenazado, la solución parecía que el papa Gregorio XI retomase su residencia en Roma (ya que se encontraba en Aviñón). El 17 de enero de 1377, el papa regresa a Roma, aunque sin que cesaran las revueltas. A finales de mayo, el papa tuvo que refugiarse en el palacio de Anagni, solo consiguió regresar a Roma el 7 de noviembre.

Meses más tarde, el 26 de marzo del año 1378, el papa Gregorio XI fallece.