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Oración a Clemente IV

Clemente IV fue el papa de la iglesia católica N° 183, su período duró casi tres años, entre 1265 y 1268. Fue electo luego de una deliberación para afianzar las relaciones con la corona francesa, ya que este religioso era persona de confianza del rey Luis IX y la iglesia buscaba una alianza estratégica que le permitiese recuperar los territorios perdidos y afianzar su independencia. Fue un hombre calificado y culto, inicialmente estudio leyes y participó como militar, cuando enviudó tomo el camino religioso. Su memoria se recuerda el 29 de noviembre.

Clemente IV, cuyo nombre era Guido Le Gros, nació el 23 de noviembre del año 1200 en la ciudad de Saint Gilles sur Rhone de Francia. Pertenecía a una familia noble. Quedó huérfano de madre a temprana edad; su padre, el caballero Foulquois, ingresó a un monasterio cartujo, llevando una vida de observación y santidad.

Guido estudió leyes y  estrategias militares, formó parte de la milicia francesa, se casó y de su unión tuvo dos hijas. Seguidamente se consagró como abogado bajo la dirección de Durand, ganándose el afecto de Luis IX quien lo hizo miembro de sus consejeros. De su matrimonio nacieron dos niñas; al enviudar, decidió tomar el camino de la religión.

Como religioso mostró cualidades excepcionales, disciplina, observancia y obediencia. Fue consagrado como obispo de Puy en el 1256, y en 1259 llegó a ser arzobispo de Narbona. El 1261 fue nombrado cardenal y obispo de Sabina por el papa Urbano  VI. Luego del fallecimiento de este pontífice, en octubre de 1264, el colegio cardenalicio reunido en Perugia, deliberó durante casi 4 meses la decisión sobre el sucesor, pensando en que la iglesia debía continuar su oposición contra el imperio de los Staufen y hacerse aliados de Francia, para ello decidieron deliberadamente escoger al cardenal de Sabina, Guido, de origen francés y personal amigo del trono.

Guido se encontraba en Francia, cuando fue notificado de que los cardenales necesitaban su presencia en Perugia. Acudió al cónclave, siendo sorprendido con su elección, con modestia aceptó tan importante cargo. Buscó siempre mantener una actitud justa y crítica, fue coronado el 22 de febrero de 1265.

Durante su papado, sucedieron las batallas de Benevento y Tagliacozzo en 1268. Se estrecharon las relaciones con el hermano de Luis IX, Carlos de Anjou; el papa Clemente IV buscaba consolidar la cruzada, aportando tropas y dinero necesarios, enviando delegados papales a predicar la batalla formalmente contra Manfredo (descendiente de Federico II).

Carlos de Anjou fue coronado con solemnidad en San Pedro, por un cardenal, mientras Clemente IV se encontraba en Viterbo. El 22 de febrero de 1266 se llevó a cabo la batalla de Benevento, siendo Carlos el vencedor, con el asesinato de Manfredo. El carácter del nuevo emperador Carlos, cruel, avaro, duro, hizo difícil la paz completa con el pontífice, quien velo por el cumplimiento de los acuerdos.

Poco después, Conradino (de la casa de Federico II), avanzó en un intento por recuperar las tierras, siendo derrotado en la batalla de Tagliacozzo en agosto de 1268  y fuego decapitado.

El papa Clemente IV falleció el 29 de noviembre de 1268 en la ciudad de Viterbo.