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Oración a Clemente II

Clemente II fue el papa de la iglesia católica N° 149, su pontificado breve duró poco más de un año, entre 1046 y 1047. Los inicios de este mandato comenzaron con la intervención del emperador en el intento por rescatar a la iglesia de los vicios en los que las familias aristócratas romanas la habían hundido, el emperador recupera el poder de consagración de los papas, y se inicia un nuevo período de papas imperiales. También se condenó las prácticas de la simonía. Su memoria litúrgica se recuerda el 9 de octubre.

Clemente II, de nombre secular Sugerio de Morsleben y Hornburg, nacido en Sajonia a finales del siglo X era obispo de la diócesis de Bamberg al momento de su elección. Sucedió que el rey Enrique III, en su intento de promover la reforma de la iglesia católica y recuperar su influencia, convocó en diciembre del 1046 a un sínodo en Sutri, donde depuso a Benedicto IX, a Silvestre III y obligó a la renuncia de Gregorio III.

El rey planteaba presentó para la elección del Sumo Pontífice al obispo de Bamberg, Sugerio, recomendado por su consejero el arzobispo Adalberto de Bremen. El nuevo pontífice fue aceptado tanto por el clero como por el pueblo y se consagró el 25 de diciembre del 1046 como Clemente II.

Como primera acción, el nuevo pontífice coronó a Enrique III como emperador el Imperio Sacro-Germánico, además le otorgó el título de patricio de los romanos, con lo cual recuperaba su poder de intervención en toda elección papal que debía tener su consentimiento, de esta manera pretendía detenerse la influencia de las familiares romanas nobles en la elección papal.

Seguidamente convocó un concilio en Roma en el 1047 para comenzar las reformas de la iglesia, acabar con la simonía, limitar el poder de los obispos-condes, entre otros decretos.

Desafortunadamente, en uno de sus viajes, de regreso de Alemania, el papa Clemente II cayó enfermo, falleciendo en Pésaro el 9 de octubre del 1047. Su cuerpo se enterró en la catedral de Bamberg, su pueblo natal.