Saltar al contenido

Oración a Benedicto XII

Benedicto XII fue el papa de la iglesia católica N° 197, quien estuvo en el trono papal durante los años 134 t 1342. En este, el tercer pontificado de Aviñón, el papa se vio en medio de un conflicto entre los monarcas de Inglaterra y Francia que sería el comienzo de la Guerra de los cien años. Entre sus medidas estuvo la condena de las prácticas anti éticas del nepotismo y la simonía, y el posicionamiento de la iglesia sobre la beatificación. Su memoria se recuerda el 25 de abril.

Benedicto XII llevaba por nombre Jacques Fournier, nacido en el seno de una humilde familia de panaderos, alrededor del año 1280 quienes vivían en la región francesa de Saverdum. En su juventud, ingresó al monasterio de Boulbonne de la orden cisterciense, posteriormente se mudó a la abadía de Fontfroide, conde el abad superior era su tío, Arnaldo Nouvel. Con el apoyo de este, consiguió trasladarse a París para cursar estudios de Teología.

En 1310, luego de culminar sus estudios, es designado como sucesor de su tío para abad de Fontfroide, cargo que mantiene hasta 1317 cuando se le consagra como obispo de Pamiers. En dicha diócesis, se encargó de combatir a los herejes cátaros.

En el año 1326 es nombrado obispo de Mirepoix, y bajo el mandato del papa Juan XXII, recibe el nombramiento de cardenal, permitiéndose que conserve su hábito blanco de la orden cisterciense, por ello el apodo de “cardenal blanco”.

El 20 de diciembre del año 1334, el cardenal Fournier resulta escogido para sucesor al trono papal, siendo coronado oficialmente el 8 de enero del año siguiente.

Los primeros conflictos fueron con el emperador Luis IV de Baviera, el papa era partidario del rey Felipe VI de Francia y Roberto de Nápoles, quienes influenciaban mucho en sus decisiones. Los obispos de Alemania se pronunciaron a favor de una conciliación, pero el emperador Luis IV acabó escuchando a sus consejeros, quienes le incitaron a proclamar en el Rense el que el emperador no tenía necesidad de ser confirmado por el papa, en junio de 1338.

Esta situación empeoró cuando Luis IV anuló por propia voluntad, el matrimonio de Margarita Maultasch con Juan Enrique de Bohemia, para que la condesa se casase con su sucesor, pasando sobre una potestad exclusiva del papa.

En otras cuestiones religiosas, el papa Benedicto XII mantuvo su sede en Aviñón, donde inició la construcción del Palacio de los Papas. En el año 1336 promulgó el Benedictus Deus, la visión del catolicismo sobre los beatos, estableciendo que los fallecidos en la grandeza de Dios, permanecían en su visión hasta el día del juicio.

Benedicto XII falleció el 25 de abril de 1342 en la ciudad de Aviñón.