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Oración al Beato Vicente Lewonjuk y sus 12 compañeros

oracion a Beato Vicente Lewonjuk y doce compañeros

Vicente Lewonjuk beato de la iglesia católica fue un mártir polaco, laico de la iglesia Uniata, quien junto con doce compañeros, defendieron la iglesia católica ante la ola de terribles persecuciones sangrientas de Rusia en contra de los cristianos en Polonia. Estos mártires vivieron durante el siglo XIX, los nombres de los restantes eran Daniel Karmasz, Lucas Bojko, Bartolomé Osypiuk, Honofrio Wasyluk, Felipe Geryluk, Constantino Bojko, Aniceto Hryciuk, Ignacio Franczuk, Juan Andrzejuk, Constantino Lukaszukm, Máximo Hawryluk y Miguel Wawrzyszuk, todos beatificados el 6 de octubre de 1996 por el papa Juan Pablo II.

El Beato Vicente Lewonik nació en 1849 en Polonia, en la ciudad de Krzyczew; era un fiel cristiano, campesino de oficio, hombre de familia, quien con tan solo 25 años se enfrentó en Pratulin (Polonia) a los enemigos de la iglesia católica.

Existía en aquel entonces la iglesia Uniata, desde 1596, que era una institución que reunía la iglesia ortodoxa polaca con la iglesia católica y el pontífice romano. En dicha región, a finales del siglo XVIII, comenzó un movimiento de abolición del catolicismo por parte de los gobernantes. En Ucrania (1794) Catalina II abolió la iglesia Uniata; en 1839 fue el zar Nicolás I en Bielorrusia y Lituania, y comenzó a obligarse a los súbitos a profesar la misma religión que los gobernantes. Los zares de Rusia temían que el catolicismo hiciera al hombre débil e imposible de cumplir la misión en su gobierno.

A medida que Rusia ganaba terreno, se fueron desintegrando las parroquias eclesiásticas, religiosos fueron encarcelados, y los laicos en un intento por defender sus iglesias pagaron con sus vidas. Sucedió así el 24 de enero de 1874, cuando las tropas zaristas llegaron a  Pratulin. Un grupo de laicos encabezados por el Beato Vicente fueron al templo a defender su fe.

Palabras y negociaciones intentaron darse paso para que los fieles desistiesen de su fe, sin embargo, no lograron disipar a los devotos. El ejército tenía órdenes de matar a todo aquel que ofreciera resistencia, el primero en derramar su sangre por la fe fue Vicente, por ello su nombre encabeza la lista de los trece mártires polacos, todos hombres entre los 19 y 50 años, religiosos con fe madura y esperanza en Cristo salvador que dieron su vida por su convicción.