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Beato Pedro Geremia

Beato Pedro Geremia

El beato Pedro Geremia fue un religioso católico siciliano, quien vivió durante el siglo XIV. Por inspiración divina fue alertado para corregir el curso de su vida a tiempo y entonces se hizo hermano de la congregación de los dominicos, donde trabajó incansablemente en el ministerio de la palabra de Dios por la búsqueda de la salvación para las almas de todos los creyentes.

Pedro Geremia nació en el año de 1399 en Palermo de Sicilia. Creció en medio de una familia noble y acomodada, conoció la educación cristiana y desde su juventud mostró numerosas gracias y virtudes, rectitud, obediencia y respeto. Su mente era ingeniosa y brillante.

Siguiendo los consejos familiares, Pedro se trasladó a Bolonia para estudiar leyes en la universidad, pronto se convirtió en el alumno más destacado de su curso. Sus padres habían planeado para él una vida noble, pero el plan de Dios para su siervo Pedro era otro.

Pedro tuvo una visión que cambiaría su vida. Se le presentó un pariente quien había sido abogado, el hombre estaba condenado a sufrir con su alma en pena ya que a pesar de defender “tantas causas humanas”, no había tenido quien defendiese su alma ante el tribunal celestial.

El joven Pedro conmovido por tal visión, se presentó ante Dios arrepentido, y ofreció su virginidad para honrar a Dios. En el año 1429 decidió unirse a la Congregación de los Hermanos Dominicos.

Rápidamente, las virtudes y conocimientos de Pedro se hicieron notar en la comunidad de dominicos de Fiesolé, su fama de rectitud y santidad, llegó a todas partes de Italia. Fue discípulo de San Vicente Ferrer, y también de la mano el maestro Bartolomé Tesserio, Pedro recibió el encargo de restaurar las leyes disciplinarias en Sicilia y Nápoles que estaban siendo abandonadas.

Pedro dedicó su vida a esta tarea, con palabras sabias que conducían su predicación, incentivando el arrepentimiento y la oración. Participó también en el Concilio de Florencia organizado por el Papa Eugenio IV, donde su testimonio orientó las medidas de unificación entre las iglesias latinas y griegas.

Llevó una espléndida vida de servicio que fue reconocida y admirada por todos. San Pedro Geremia falleció en el convento de Santa Zita de Palermo, el 3 de marzo del año 1452. En el año 1675 se le declaró co-patrono de dicha ciudad. Su santificación fue declarada por el papa Pío VI en el año 1784.