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Oración al Beato Marcolino Amanni

Beato-Marcolino-Amanni

El beato Marcolino Amanni, de nombre también llamado Marcolino de Forli, nació en la ciudad de Forli, en la comunidad italiana de Emilia-Romaña, en el año 1317. Se desempeño como presbítero de la Orden de los Predicadores.

Llevo una vida en el ascetismo, llena de simplicidad, serenidad y comprometido con el servicio, al pobre, al necesitado y al huérfano. Comenzó sus estudios religiosos a los 10 años de edad cuando ingresó al convento de Santiano Apóstol, perteneciente a la orden de los dominicos de Forli.

A pesar de su corta edad, ya era posible reconocer en Marcolino Amanni, virtudes muy especiales, como un gran fervor, prudencia, y entrefa a la oración. Buscaba constantemente a Dios en la quietud de la oración. Algunas historias cuentan que en estos profundos momentos de oración y meditación Marcolino entraba en unos episodios de éxtasis. También se cuenta que era muy severo consigo mismo en sus penitencias corporales; a su muerte, se encontró que sus rodillas eran dos impresionantes cayos, producto de sus constantes oraciones.

En la quietud de su celda, solo se encontraba un cuadro de la Virgen María, a quien el beato Marcolino Amanni siempre tuvo una profunda devoción.

En su educación religiosa, se dedicó a la práctica de la meditación y la oración, desarrollando una profunda fe y un gran amor hacia Dios, al prójimo, tanto que su mayor obra fue el servicio y cuidado de los enfermos, los niños huérfanos y los necesitados. Todas estas cualidades  cristianas lo hicieron merecedor del título de beato.

El beato Marcolino Amanni falleció en el año 1397. Hoy en día sus restos descansan en la catedral de su ciudad Forli. El papa Benedicto XIV lo proclamó beato en fecha 9 de mayo del año 1750.