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Beato Jacobino de Canepacci

Beato Jacobino de Canepacci

El beato Jacobino de Canepacci fue un religioso miembro de la Orden de los Carmelitas quien vivió durante el siglo XV. Se conocen muy pocos datos de la vida de este religioso, los elogios más importantes resaltan sus obras de piedad y caridad, su servicio para atender a los pobres y hambrientos.

Posiblemente, Jacobino nació en la comunidad de Piasca de Crevacuore de Italia, aproximadamente en el año 1438. Miembro de una familia cristiana, desde su juventud quiso dedicarse a la vida religiosa, por tal motivo, se trasladó al convento de Vercelli, donde ingresó como hermano lego en la Orden de los Carmelitas.

Los motivos por los cuales no pudo profesar formalmente sus votos son desconocidos. En el convento de Vercelli trabajó con esmero y dedicación en los más humildes oficios. Era el hermano designado para pedir las limosnas. Jacobino peregrinaba pidiendo limosna para ayudar a la comunidad de los frailes y también para dar a los pobres.

Un relato indica que su caridad era tanta que separaba la porción de pan que le correspondía de alimento para ofrecerla a los pobres y hambrientos.

Otra historia cuenta que 1477 el beato recibió el favor de un noble que le donó una importante suma para que la comunidad carmelita construyese un convento en Luino.

El beato Jacobino Canepacci vivió la fe cristiana y las enseñanzas de Cristo en la propia piel, al dedicar toda su existencia al servicio de otros, a la oración y la penitencia, siempre con sus actitudes humildes y sinceras. Falleció en el año 1508 a consecuencia de la epidemia de peste.

Su cuerpo se sepultó en la huerta del convento, aunque más tarde resolvieron enterrarlo cerca del campanario, en el camino que comunicaba al coro de la iglesia.

El papa Gregorio XVI aprobó su culto en fecha 5 de marzo del año 1845.