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Oración al Beato Diego Carvalho

El beato Diego Carvalho fue un mártir de la iglesia católica, quien vivió durante el siglo XVI. Perteneció a la Compañía de Jesús, y pasó parte de su vida viajando por los países orientales en misiones evangelizadoras en los pueblos, aun cuando en aquella época los cristianos eran perseguidos. Soportó cárceles, injusticias y torturas, hasta que recibió la palma del martirio en Japón.

Diego nació en el año 1578, en la ciudad de Coimbra en Portugal. Creció en una familia humilde y cristiana, en donde aprendió la fe, y desde su juventud quiso llevar una vida de servicio, por lo cual ingresó a la orden de la Compañía de Jesús el 14 de noviembre del año 1594.

Aun cursaba estudios de filosofía y teología, cuando se embarcó en una misión evangelizadora hacia oriente junto con otros miembros jesuitas. Salieron de Lisboa, pasaron por la India donde evangelizaron por un tiempo en Goa, y finalmente llegaron a Macau  (China) en el año 1601. Continuó con sus estudios de teología, al mismo tiempo que cumplía con sus actividades de misionero; también fue profesor de latín.

En el año 1609, el padre Diego se embarca hacia una misión en Japón; por dos años se dedicó a estudiar la lengua de este país, y colaboró en las misiones de Amakusa. En el 1612 se le envió a Miyaco, cerca de Kyoto, para continuar por dos años más las jornadas evangelizadoras.

En 1614, se desató otra persecución por el emperador Tokugawa Ieyaso, quien pretendía eliminar a los católicos del Japón. Por ello, muchos misioneros fueron expulsados, perseguidos, y otros trabajaban en la clandestinidad al igual que los fieles.

En 1615 el padre Diego pasó un tiempo en Macao, Vietnam y Turan para atender a los emigrados japoneses cristianos que habían sido expulsados de su tierra. En 1616 regresó a Japón, esta vez tuvo que esconderse en la clandestinidad para continuar evangelizando en toda la región septentrional de la isla, especialmente en las comunidades cristianas que habían sido fundadas por los Jesuitas, Akita y Senday.

Se convirtió en superior de la orden de los Jesuitas en Japón septentrional. Pero, el 8 de febrero del año 1624, el padre Diego fue capturado en Oroshie. Los prisioneros serían trasladados a Sendai, en un camino de torturas y suplicios. Por 7 días viajaron a pie, y luego lo torturaron sumergiéndolo en las aguas frías del río Hirose durante tres días, falleciendo el 22 de febrero del año 1624.

El padre Diego Carvalho fue beatificado por el papa Pío IX en 1867.