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Oración a la Beata María de la Dive

La beata María de la Dive es una religiosa católica de origen francés quien vivió durante el siglo XVIII; era miembro de una familia importante de la aristocracia de aquella sociedad, una vez que enviudó se dedicó a su fe cristiana, y por ello fue condenada a morir en la guillotina

María de la Dive nació el 18 de mayo del año 1724 en la ciudad de Saint-Crespin-sur-Moine, la cual actualmente es conocida como Maine-et-Loire, en la región de países del Loire (Francia). Pertenecía a una familia aristócrata de la comunidad francesa. Se casó con el noble Señor du Verdier de la Sorinière, de esta unión nacieron dos niñas y un niño.

Su esposo falleció, y para aliviar su dolor, abrazó la fe cristiana, en la cual había educado también a sus hijos. Seguidamente se enfrentó a la dolorosa pérdida de su hijo Henrique Carlos Gaspard quien murió en un combate contra los revolucionarios en 1793.

María se refugió en su propiedad de Champ-Blanc, próxima a Longeron, con sus dos hijas Catherine, y Marie-Louise de 35  y 28 años respectivamente. Estaba con ellas su hermana Rosalie quien era religiosa benedictina del convento del Calvario de Angers, ya que su comunidad había sido dispersada por los revolucionarios.

El 19 de enero de 1794, funcionarios del nuevo régimen invadieron su casa y se llevaron detenidas a las cuatro mujeres para ser interrogadas por el comité revolucionario de Cholet. Al declarar su fe cristiana y su fidelidad a la iglesia, María de la Dive fue condenada a la guillotina el 26 de enero de 1794, también su hermana y sus hijas fueron asesinadas ese mismo año.

Fue beatificada por el papa Juan Pablo II junto con los mártires de Angers en 1984.

Oración a la Beata María de la Dive

Amada servidora Maria de la Dive, no apartes nunca tu presencia de nuestro lado, asistenos todos los días durante nuestro peregrinar en este mundo, muéstranos el camino que material y espiritualmente debemos tomar para gozar de la bondad y las promesas divinas, mientras hacemos la voluntad del Creador quien te ha dado eternamente su gracia.

Mira nuestros momentos de debilidad, vulnerabilidad y amenaza, nuestro enemigo y los peligros nos acechan, rompe las cadenas de la maldad, de la ruina, la maldición y la desgracia, regalanos el bien que adorna tu ser en el cielo, regalanos tus virtudes que por obediencia, fidelidad y amor al prójimo lograste en la tierra y te han sido reconocidas y premiadas en el cielo.

Gloriosa Maria de la Dive, aléjanos del envidioso, del ladrón, de los espíritus de muerte y miseria, aplasta también el poder del enemigo invisible, el enemigo de la tentación, el que me lleva a pecar, a tomar decisiones en contra del amor divino y sus mandatos, a odiar y a provocar división.

Líbrame, guárdame y protégeme de todo mal que durante este día se convierta para mi en amenaza, llévame lejos del alcance de todo lo que pueda tener parte con el mal, que me hiera y que me pueda utilizar para fines pecaminosos o de odio; gracias bendita Maria de la Dive por aceptar esta oración en tu corazón, gracias por entregarla al Padre, guarda siempre mis ruegos y brindame tu auxilio cada día.

Amen

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