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Oración a Alejandro II

Alejandro II fue el papa de la iglesia católica N° 156, su mandato se extendió desde el 1061 hasta el 1073. En este período la iglesia recuperó su poder independiente del imperio Sacro Romano, el papa se opuso a las conductas del emperador Enrique IV; también organizó y participó en las conquistas de los territorios de España e Inglaterra con las cruzadas; dentro de la iglesia luchó contra las doctrinas que desvirtuaban la tradición cristiana, como la simonía y el nicolaísmo. Su memoria se recuerda en fecha 21 de abril.

Alejandro II, cuyo nombre de cuna era Anselmo de Baggio, nació en la primera parte del siglo XI en la ciudad de Milán. Tomó el camino religioso haciéndose adepto de la reforma del monasterio de Cluny. Luego pasó a vivir en la corte del emperador Enrique III, siendo un enviado especial del arzobispo Guido en 1056. Anselmo se ganó la simpatía del rey y este persuadió para que se le diera el nombramiento de obispo de Lucca en 1057.

Luego de la muerte del papa Nicolás II, el cardenal Hildebrando (quien más tarde se convertiría en el papa Gregorio VII) persuadió la elección del obispo de Lucca, Anselmo di Baggio en el año 1059, quien al ascender al trono tomó el nombre de Alejandro II.

Este papa se dedicó a las reformas de la doctrina católica que habían iniciado sus predecesores, la simonía y el nicolaísmo. También se opuso a la conducta de Enrique IV, emperador romano-germánico, quien pretendía repudiar a su esposa Berta de Saboya; así como manifestó su apoyo a los partidarios patarinos de Milán que eran contrarios a la intervención de los poderes laicos en los asuntos de la iglesia.

El papa Alejandro II recuperó las tierras que le habían sido retiradas por los normandos, además participó en la Guerra Santa: en el 1061 cuando los normandos iniciaron la conquista de Sicilia, en el 1063 cuando apoyó la reconquista española concediendo indulgencia para los soldados de Barbastro. Así mismo, en el 1070 luego de la conquista de Inglaterra de manos de Guillermo, lo apoyó para consolidarse en el poder, y envió tres delegados papales para coronar al rey y extender la iglesia hasta estos territorios.

Finalmente el papa Alejandro II falleció el 21 de abril de 1073.